El Día del Acompañante

El 29 de octubre se conmemora el "Día del acompañante" en el automovilismo deportivo en honor de Daniel Urrutia copiloto de Juan Manuel Fangio fallecido durante un accidente que protagonizaron en la localidad peruana de Huanchasco durante el desarrollo del Gran Premio vuelta a la América del Sur más conocida como la Buenos Aires-Caracas en 1948.

Los problemas surgieron cuando se desató un conflicto político en Perú cuando el General Manuel A. Odría se declaró en rebeldía contra el gobierno de José Luis Bustamente Rivero (a quien finalmente derrocaría) esto motivo que los participantes debieran largar anticipadamente desde Lima lo que complicó muchos a los pilotos que debieron salir a correr sin previo descanso.

Ese mismo año la dupla había ganado el Gran Premio Ciudad de Pringles, puesto que se corrió los días 28 y 29 de Febrero con un recorrido diferente en cada jornada.

Ambos aspiraban ganar el gran premio de América del Sur, el más importante del continente, que lo recorría de punta a punta desde Buenos Aires hasta Caracas, 9.575 kilómetros en 14 etapas, que se realizó el 20 de octubre de 1948.

La carrera ofreció un duelo espectacular entre Fangio-Urrutia y Óscar Gálvez-Herrero. Estos primeros habían logrado ganar la 5ª etapa La Paz-Arequipa del Gran Premio Internacional del Norte de 1948. En la etapa Arequipa-Lima, sufren la pérdida de una rueda de su Chevrolet lo cual lo retrasa tanto que se clasifica 13º y, prácticamente, sus pilotos no tienen tiempo de dormir esa noche antes de reparar el auto y tomar la salida para la siguiente etapa, Lima-Tumbes. Parten en el puesto 23º, al que han caído en la clasificación general, pero 150 kilómetros después Fangio ha adelantado a todo el mundo; sólo Óscar Gálvez puede seguirle durante un trecho.

Después de haber estado trabajando toda la noche, Fangio no se encontraba en óptimas condiciones físicas al comienzo de la etapa Lima-Tumbes. Estaban cansados debido a que tras un inminente golpe militar en Arequipa se había adelantado el horario de salida de la séptima etapa.

El reflejo de las luces de Gálvez en el retrovisor de Fangio perturba su visión, que ya había quedado forzada por la niebla, exigiendo al piloto un esfuerzo de concentración suplementario para correr a ciegas y sobreponerse a la fatiga. Al cruzar el pueblo de Huanchaco, unos 50 Km después de Trujillo, experimenta un nuevo deslumbramiento por la reflexión de sus propias luces sobre las paredes encaladas de los edificios; así que, a la salida de la población "El Chueco" ve todo negro, se agarra fuertemente al volante y sufre uno de los escasos accidentes de su carrera: no aprecia bien una curva a izquierdas, se sale de la carretera por la derecha a unos 140 Km/h, cae dando tumbos por el talud. Se abrieron las puertas y Daniel salió despedido fuera del coche al arrancársele la portezuela, Fangio se salvó de milagro porque su pie quedó aprisionado entre los pedales, quedó dentro de la cabina, provista de una primitiva jaula antivuelco.

Óscar Gálvez, 100 m por detrás, habiéndose advertido el accidente pero se sale sobre la cuneta opuesta, volcando a su vez. Luego Gálvez ayudaría a salir a Fangio del coche y luego de cerciorarse de que no sufre lesiones importantes, seguirá la prueba tras reparar una rueda reventada.

Pasan otros corredores (Marimón, Juan Gálvez, Bojanich) que no paran porque no ven a los accidentados o porque los creen ya atendidos. Eusebio Marcilla, en cambio, se detiene y será él quien conduzca a los heridos al hospital de Chicama, bautizado como "El caballero del camino" por su nobleza llegó a Caracas en segundo lugar a doce minutos del ganador, Toscanito Marimón. Y Manuel Montes (otro piloto de Chevrolet) también se detendrá y desistirá de seguir la prueba por acompañar a su amigo Fangio. Era la madrugada del viernes 29 de octubre. .

A Juan Manuel, que está herido en el rostro y las piernas, se le cura y hospitaliza, siendo velado por Montes, mientras a Daniel Urrutia se le intenta reducir la fractura de cráneo.

El día siguiente, Fangio se ocupa de su coche, se entera de que la carrera va encabezada por los hermanos Gálvez (aunque la ganará Domingo Marimón con su Chevrolet Coupé, puesto que los Gálvez sufrirán diversos problemas a la puertas de Caracas) y, desgraciadamente, de que Daniel Urrutia ha muerto.

La desaparición de su amigo marcó mucho el ánimo de Juan-Manuel Fangio. A partir de entonces evitaría correr con alguien más en el auto. Incluso llegó a participar en La Mille Miglia 1956 en solitario, sin el casi imprescindible copiloto-navegante.

Se supo que Fangio previo a este viaje le supo decir a su acompañante:

"No corras vos tenés una linda familia. No te conviene correr, vos tenés que proteger lo tuyo, deja todo esto", Urrutia insistió y fue su gran acompañante en esa carrera. Las últimas palabras que le dijo Urrutia a Fangio fue:

"Ya está por amanecer pronto".

Sus restos descansan en el cementerio de la ciudad de Mercedes, en la provincia de Buenos Aires.

En la actualidad, la mayoría de las carreras de autos corren sin acompañante. El único que lo utiliza es el Rally.

(Con información de Carburando)

Esta nota habla de: