UNA TEMPORADA DE DEFINICIONES AGÓNICAS

Los chillarenses marcaron el ritmo

El deporte motor volvió a transitar un año repleto de emociones y con definiciones atrapantes en casi todas las categorías de la zona, aunque en esta oportunidad la particularidad la dieron los pilotos chillarenses, quienes marcaron un dominio asombroso sobre el resto.

La principal diferencia con respecto a los otros estuvo en la regularidad, ya que salvando excepciones siempre discutieron los lugares de vanguardia y fueron competitivo a los largo de todo el año. En ese caso, no hubo pilotos azuleños que le siguieran el tren.

Si se toma en cuenta la Promocional 1100, los números de Manuel Serra, Manuel Mentasty y César González, son impactantes: de un total de 10 carreras, en nueve terminaron por subirse a lo más alto del podio. Dos carreras ganó el campeón Serra, cuatro el subcampeón Mentasty y tres el tercero, González.

La tradicional categoría del Sudeste entregó un 2019 vibrante desde que se prendió el primer motor hasta que cayó la última bandera a cuadros. Competencias entretenidas, abundantes maniobras, enfrentamientos electrizantes y definiciones rueda a rueda, envueltas en un manto épico. Es por ello que resalta tanto la figura de los chillarenses, ya que nunca cedieron protagonismo y eso le permitió llegar con chances de salir campeón a la última fecha.

Seguir acelerando siempre 

La carrera de la "coronación" se corrió en el circuito "La Bota" del Club Estudiantes, donde Serra escribió una nueva página en su carrera deportiva ya que se consagró bicampeón de la Promocional Sudeste. Sin embargo, la tuvo que remar para cumplir con semejante logró.

A Olavarría, cuatro pilotos llegaron con posibilidades matemáticas, pero después de la prefinal Martín Collodoro quedó al margen. Todo se resolvía entre los chillarenses. Manuel Serra llegaba a la definición con 267 puntos, seguido por Manuel Mentasty con 244,50 y César González con 224,50 donde el ganador tenía como premio 37.50 puntos.

Desde que se largó la final, Serra no se imaginó tanto sufrimiento si pensamos que dos fechas atrás llevaba casi cincuenta puntos de ventaja en el certamen, pero un abandono en la penúltima fecha en Azul y una definición dramática en la final le dieron suspenso a un campeonato que estaba encaminado para el de Renault.

Sin embargo, toda historia tiene algo para contar y ocurrió lo que nadie esperaba. A cinco vueltas del cierre, cuando las cuentas le daban a Serra para festejar en medio de una carrera ríspida, un cable de bujía mermó el rendimiento del auto que poco a poco se empezó a retrasar.

Desesperados todos sacaban cuentas para saber quién era el campeón ante el quinto puesto de Mentasty y el decimotercero de Serra a poco del final.

En vueltas que se hicieron eternas se definía el campeonato pero no por una lucha directa de sus aspirantes sino por los problemas mecánicos del líder de la tabla que le daban chances a sus otros rivales.

Llegó el final y más de uno preguntó quién era el campeón. Hasta que se confirmó que Serra por cinco puntos se llevó su segundo título consecutivo en dramática definición.

Finalmente, la victoria fue de Hernán Toscano, contundente en la final para ganar tranquilo en la misma.

Los tres pilotos de Chillar cerraron el año con una fiesta "a todo trapo" en el Club Caza y Pesca de esa misma localidad.

Robbiani la peleó hasta el final 

Jorge Pablo Robbiani, hermano mayor de Ariel "El Cholo", debió contentarse con el subcampeonato en el R3, una de las categorías del Rally Mar y Sierras, que finalizó la temporada en los caminos de Ayacucho.

El chillarense tuvo una mitad de año con sabor amargo, pero todo cambió a partir de la cuarta carrera que se corrió en Castelli (fue en agosto). Allí Robbiani logró su primera victoria en el año y le permitió cortar una racha adversa de abandonos y roturas que lo perseguía desde el comienzo del torneo principio de la temporada.

Volvió al triunfo en General Madariaga, donde en su primer día de competencia tuvo un increíble el mano a mano con Luciano Goicoechea, quien fue el ganador del primer parcial.

La revancha para el piloto chillarense llegó en el segundo parcial, dejando atrás los sinsabores de las primeras presentaciones con el Audi A3. Robbiani se quedó con la victoria que le permitió prenderse en la disputa por el campeonato que tenía como líder a Carlos Murrone.

En la penúltima fecha del Rally, que se corrió en Lezama, los hermanos Robbiani subieron a lo más alto de podio porque ambos vencieron en sus respectivas categorías.

Ariel Robbiani logró su único triunfo en el año y también fue el primero con un Maxi Rally impulsado por motor turbo. El chillarense dominó durante el segundo día para alcanzar algo que se le venía negando.

Aunque estuvo ausente en esa carrera, los resultados le permitieron alzarse con la corona antes del final de temporada, al marplatense Diego Miceli (ganador de cinco compromisos en la categoría).

Lamentablemente, el menor de los Robbiani no pudo defender su título porque en las últimas carreras el auto tuvo problemas mecánicos que lo hizo abandonar. Finalmente, terminó tercero en el campeonato.

En tanto, la R3 en Lezama tuvo un final increíble, de esos que no sólo a los protagonistas, sino el público y los seguidores del rally se les hace muy difícil borrar de su memoria. El mayor de los Robbiani la ganó tras largar la última prueba especial de la carrera a cuatro décimas de diferencia del, en ese entonces, líder, Murrone.

El chillarense protagonizó un excelente Power Stage para terminar ganando la carrera por 2.5 segundos, lo que permitió estirar la definición del título hasta la competencia en Ayacucho, que cerraba la temporada 2019.

En la última competencia del año, Jorge Pablo Robbiani hizo gala de un planteo tan regular como exitoso y ayudado desde la butaca derecha por Pablo "Pato" Peralta.

La jornada comenzó con la pelea mano a mano con Murrone, quien fue el triunfador en la etapa, resultado que le dio un paso más al título, que finalmente lo ganaría. Segundo había llegado Robbiani.

En la última carrera, los roles se invirtieron, pero en relación al título, Murrone se coronó campeón y el chillarense el que se quedó con la victoria en la coronación. Ganó por 27 segundos sobre el piloto que el año que viene llevará el 1°.

En cambio, Pablo Peralta, navegante de Robbiani se consagró entre los protagonistas de la butaca derecha.

De esta manera se cerró otra temporada del Rally Mar y Sierras que tuvo a los hermanos Robbiani peleando por los primeros puestos del torneo.

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