"Pelusa" Cardoso, una leyenda de la Bundesliga

Sus 30 años en suelo alemán son un aval de su renombre. Rodolfo Esteban Cardoso llegó muy joven al humilde FC 08 Homburg (1990) y años después Freiburg se hizo con su pegada y goles. Aquel sorprendente rendimiento llamó la atención del Werder Bremen quien no dudó en sumar el talento del mediocampista ofensivo. Sin embargo, fue en Hamburgo, donde jugó gran parte de su extensa carrera como futbolista con más de 100 partidos disputados en la Bundesliga.

Posteriormente, y una vez colgados los botines de futbolista, continuó ligado al club, donde cumplió varios roles, desde entrenador de las divisiones inferiores, hasta ayudante técnico y entrenador interino.

En diálogo con EL TIEMPO "Pelusa" construyó su vida en Alemania, hasta donde lo catapultó su gran trabajo como volante de Estudiantes.

Su paso por el fútbol alemán

- Luego de Estudiantes, pasaste a FC Homburg de Alemania. ¿Cómo recordás ese pase?

-En esa época había pocos representantes y yo no tenía. Y ‘hoy en día' con 13 años ya lo tienen. Algunos de ellos, que decía ser representantes, a veces me llamaban y pedían recortes de diario, videos VHS, etc... Los recortes de diarios los juntaba mi familia y en cuanto a las filmaciones de los partidos, me acuerdo que Eduardo Solari, otro técnico que me dirigió, filmaba los partidos. Una tarde me llaman para pedirme porque me querían de España, entonces como Eduardo vivía cerca de mi casa, me agarro la locura como cualquier jugador joven, tomo la bici y voy para su casa. Le toco el timbre y le digo: ‘Eduardo están pidiendo videos y como usted filma los partidos, no me puede prestar el material'. Y él me responde: ‘Lo está siguiendo gente muy seria, así que despreocúpese, concéntrese en los partidos, que lo demás va a venir solo, porque hay otra gente seria detrás de usted'. Dos semanas después, van al entrenamiento Poletti (ex arquero Pincha) y Genone, que en esa época eran dos representantes muy grande en el país. Ellos tenían contactos en Europa y tenían una persona en Alemania que trabajaban juntos. Vino a verme, le gustó y me llevó. Tuve unas semanas entrenando en FC Homburg y pase la prueba. Allí tuve la suerte de encontrarme con la "Fiera" Maciel (el autor del último gol que le hicieron a Hugo Gatti) y él me ayudó bastante en la adaptación. También en la Bundesliga estaban jugando en otros equipos el ‘Pepe' Basualdo y Marcelo Carracedo.

El FC Homburg estaba último y no pudimos salvarnos del descenso; luego seguí tres años jugando en la B.

-¿Qué diferencias había en ese momento entre el fútbol argentino y el alemán?

-En principio me costó mucho. Jugué en la misma posición, pero lo que cambiaba mucho era la dinámica del juego, las canchas y los compañeros. Lo sentí mucho al cambio. También, no es lo mismo jugar con cancha con nieve que venir acá y jugar con el pasto normal. Sin embargo, esas cosas fueron pasajeras porque tenés más tiempo la cancha seca o buena que con nieve. En cuanto a mí juego, me gustaba la gambeta y el sacrificio hacía atrás era muy poco, porque en ese tiempo al armador sólo se le pedía que jugara más para adelante ante que retrocediera. En tanto, en Alemania, primero que me cambió mucho la dinámica de mis compañeros y del equipo contrario, o sea, los alemanes en esa época era muy superior a nosotros, entonces cuando yo agarraba la pelota en los entrenamientos o en los partidos tenía problemas para gambetear a uno. Finalmente me fui acostum-brando de a poco a cambiar mi juego, a jugar más rápido, más simple, hasta que le empecé a tomar la mano y después me fui soltando, empecé con la gambeta, pero ya había cambiado mucho mi juego.

-¿Cuál fue tu mejor momento en Alemania?

-Lo tuve en Freiburg, que recién subía a Primera División y ahí fue donde exploté futbolísticamente. Era un equipo muy joven. El primer año la idea era quedarnos en primera, y lo logramos; y el segundo año con el mismo plantel, más un par de incorporaciones, salimos terceros realizando una campaña extraordinaria porque era un equipo muy chico. También fui uno de los goleadores del equipo y ese rendimiento me permitió pasar al Werder Bremen, donde no tuve una buena actuación. Tuve muchas lesiones, además había problemas internos con el nuevo entrenador, que vino a reemplazar a uno que estuvo durante 14 años. Era un entrenador holandés, que mucho a la Bundesliga no la conocía y vino con una mentalidad diferente a los que estaban acostumbrado los alemanes y eso causó varios problemas.

"Demasiado luché para poder jugar un par de años"

- ¿Antes de tu retiro, no pensaste en cerrar tu carrera en Argentina?

-Cuando me vine a Boca pensé que me quedaba para siempre en el país y el problema fue que me traje todo desde Alemania: auto, muebles, etc. Bueno pasó lo que pasó y después de esa experiencia, me dije que el fútbol no es para planear a largo plazo nada y que venga lo venga... Por mérito deportivo, el Hamburgo me ofreció los últimos años de contrato, uno año como jugador y los otros dos para trabajar en el club.

-¿El por qué del retiro?

-Lo que pasa que el problema mío era la rodilla izquierda. En años anteriores, el entrenador me sacaba en los entrenamientos y me cuidaba, entonces llegaba al partido bien. Luego el último año lo sufrí mucho porque prácticamente no podía jugar porque me dolía la rodilla, hasta en los entrenamientos, cosa que el año anterior no ocurrió. Entonces más o menos te vas preparando. Pero sí el último año como jugador me hubiese sentido bien, tal vez seguía jugando en otro lado, pero me veía que no podía, que era sacrificio y después esta la otra parte, lo social, mi vida. Demasiado luché para poder jugar un par de años. Lo hice hasta los 35 años.

-Hubo partido de despedida...

-No, el retiro fue silencioso. Al último partido lo pude jugar de local y la gente de Hamburgo me despidió muy bien y en la previa me brindó una plaqueta.

-¿El post retiro fue muy duro?

-Yo siempre decía que cuando termine el fútbol no voy a hacer más nada. Después de un par de meses caminás por las paredes de no hacer nada; por suerte lo que me favoreció fue el contrato que hice con Hamburgo luego de dejar de jugar y eso me mantuvo bastante ocupado. Comencé como scout (descubridor de talentos) e iba a ver jugadores de otros equipos para sumarlo al club, pero no me podía adaptar a esta profesión. Sólo quería trabajar con chicos jóvenes para aprender como entrenador y llevar mi experiencia. Me sentía mejor así que estar todos los días en una oficina o fines de semana o por ahí estar una o dos semanas en otro país. Es lindo porque conocés, pero no era lo mío y el presidente me vio que no estaba contento con mi función, me preguntó y luego me dio la posibilidad de trabajar con una división como ayudante de campo. Y esto me hizo sentir bien porque a veces yo me entrenaba con ellos. Al poco tiempo, menos de un año, me hice cargo de una división y ahí comenzó mi etapa como DT principal en inferiores.

-En la Bundesliga quedaste en la historia por ser el primer DT latino.

-Si, mí primer interinato ocurrió en 2011. Allá se usa mucho que el entrenador de la reserva o cuarta, cuando arriba las cosas no andan bien, se haga cargo de la mayor. Y si las cosas andan bien, siguen. Lo que me pasó a mí en ese tiempo que estuve de interino, es que no tenía carnet, no tenía la licencia y los alemanes son muy rígidos con eso. Solo me dieron la posibilidad de 20 días para dirigir y las dos veces no pude continuar por eso.

-¿Ya tenés el carnet para dirigir en Primera?

-Si lo tengo. Fue muy difícil conseguirlo en Alemania. Tuve que esperar tres años porque fallaba en el examen de ingreso por el idioma. Era como ir a la escuela. Yo hablo bien, pero escribir me costaba mucho. Después de no aprobar un examen, el manager me contrató una profesora por un año, de manera intensiva, para que me presente en los próximos exámenes. Finalmente, lo hice, lo rendí bien y obtuve la certificación para dirigir.

-¿Cuál es tu actividad en la actualidad?

Me gusta lo que estoy haciendo. Estoy en una posición que se llama entrenador individual. Somos tres entrenadores, más el coordinador. Nosotros estamos en las divisiones inferiores y tenemos un día entrenando a una categoría y después otro día con otra. En mi caso, me ocupo de la Sub 19 y la reserva. Tenemos grupos chicos de cuatro o cinco jugadores, a quienes les brindas trabajos intensos antes y después de los entrenamientos, dependiendo que es lo que le gusta el DT.

"Pelusa" en Alemania forjó una importante carrera, donde finalmente se quedó tras su retiro. Hoy sigue siendo parte de la institución alemana, aunque en otra función que disfruta ya fuera del rectángulo de juego.

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