Pasaron 15 años: cuando Ortega le convirtió a River

A tono con la coincidencia de que varios de sus principales ídolos le dieran un dolor de cabeza, los hinchas de River un día como hoy, pero hace 15 años, sufrían la desdicha de recibir el primero de tres goles de Ariel Ortega.

La conquista del jujeño fue a través de un tiro penal que rubricó la victoria de 4-2 de Newell's frente a River en un partido jugado en El Coloso del Parque por la octava fecha del Torneo Clausura 2005.

Ortega, Orteguita, había firmado con Newell's en agosto de 2004 después de zanjado un conflicto con su anterior club, Fenerbahce de Turquía, hasta completar con los rosarinos dos años y un total de 53 presentaciones con 11 goles.

De la mano de Américo Gallego, uno de los gestores de su contratación, Ortega había destacado en el equipo campeón del Apertura 2004 junto a Sebastián Domínguez, Germán Ré, Ariel Zapata, Fernando Belluschi, Guillermo Marino y Rubén Capria, entre otros.

A River le convirtió tres veces, dos en 2005 y una en 2006.

El 10 de abril de 2005 por vez primera, en Rosario, meses después en la cancha de Vélez mediante un gran remate y en febrero de 2006 nuevamente en el Parque Independencia, pero esta vez con festejo inopinado y polémico.

Cuando selló el 3-1 para Newell's con un teledirigido a un ángulo de Franco Costanzo, sacó la camiseta, se la puso sobre la cabeza, se arrodillo y una vez reincorporado hizo el típico ademán de golpear los nudillos de una mano en la palma de la otra.

Aquel "pongan la plata" tenía como destinataria a la comisión directiva que presidía José María Aguilar, por entonces no del todo convencida de recuperar al jujeño tras su transferencia a la Superliga turca en 2002.

Pero el gol más impactante de cuantos Orteguita anotó frente a River es el del 10 de abril de 2005.

Era la primera ocasión en la que enfrentaba al club del que había surgido, cuando entró al campo fue ovacionado por ambas tribunas, saludó uno por uno a los integrantes del banco de River, se abrazó con Marcelo Gallardo y cuando selló el gol de la remontada de Newell's (que perdía 2-0 y se puso 3-2) se limitó a una celebración entre medida y pudorosa.

"Fue una sensación normal, de respeto hacia el hincha de River, jugué mucho tiempo ahí. Por eso no lo festejé, pero la verdad es que quería hacer un gol. Llevaba mucho sin hacer un gol, estoy feliz", declaró el Burrito un rato después de convertirse en el tercer gran ídolo "millonario" que había provocado un sinsabor a sus hinchas.

En el Campeonato Metropolitano de 1982 el mismísimo Norberto Alonso había señalado un gol a River, para Vélez; y el 22 de diciembre de 1990, en el último partido de su carrera, Ubaldo Matildo Fillol, también para Vélez, cumplió una actuación brillante en el Monumental, atajó un penal a Rubén Da Silva y evitó que River sostuviera las chances de coronar.

(Télam/DIB)

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