Pasaron 15 años de cuando el "Chavo" Desábato estuvo preso en Brasil

Se cumplen hoy 15 años de un episodio que conmovió el universo del fútbol y marcó un hito en la historia del deporte vinculado con el racismo, cuando el argentino Leandro Desábato fue arrestado en San Pablo al cabo de un partido en el que había proferido términos discriminatorios hacia al brasileño Grafite.

Fue el mismo delantero del San Pablo el que denunció a Desábato en el transcurso del 3-1 que el equipo local había consumado a expensas de Quilmes por el grupo 4 de la Copa Libertadores de América.

Grafite había resultado expulsado por el árbitro Martín Vázquez a los 45 minutos del primer tiempo al igual que Carlos Arano, de Quilmes, en el contexto de un incidente en el que también había participado Desábato.

De hecho el juego transcurrió de forma normal y los paulistas superaron con claridad al Quilmes dirigido por Gustavo Alfaro en el que entre otros jugaban Nelson Vivas, Matías Almeyda (reemplazado a los 81' L. D. Benítez), Agustín Alayes y Miguel Caneo.

Pero Desábato fue detenido antes de bajar los vestuarios del Morumbí, en el campo mismo, por el comisario Oswaldo Gonzalvez, que había dado cauce a la denuncia formulada por Grafite: "el jugador argentino me llamó ‘negro' y macaco".

Técnicamente la imputación fue de "injuria calificada" y bajo ese imperativo legal Desábato pasó la noche en una comisaría cercana al estadio, al tiempo que era acompañado por los dirigentes de Quilmes (la delegación encabezada por José Luis Meiszner) y patrocinado por el cónsul argentino adjunto en San Pablo.

Oficializado el pedido de excarcelación, había que esperar que se expidiera el juez de turno y fijara la fianza correspondiente, lo cual tuvo un desenlace final recién 40 horas después de finalizado el cotejo del 13 de abril de 2005.

Grafite tenía plazo hasta septiembre inclusive para confirmar la querella, pero al cabo desistió: "Ya he pasado esa página en mi vida, él ya pagó bastante por lo que hizo".

Desábato, por su parte, comentó entonces que "si es así, enhorabuena, pero por las dudas no vamos a hablar mucho. A ver si no la levanta".

El delantero brasileño continúa en actividad pese a sus 41 años, en el Atlético Paranaense de la Primera de su país; mientras que Desábato, de la misma edad, se retiró en junio de 2018 y actualmente es el director técnico de Estudiantes de La Plata.

Tres lustros después los hechos de racismo en el fútbol se suceden con penosa frecuencia, dentro de la cancha y en las tribunas.

Sin ir más lejos, el 17 de febrero último el jugador Moussa Marega, del Porto de Lisboa, abandonó la cancha víctima de una crisis nerviosa tras soportar que cada vez que tocaba la pelota un grupo de hinchas del Vitoria Guimaraes imitaran los sonidos guturales de los monos.

(Télam/DIB)

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