Mauricio Franco D.: a 25 años de su muerte, el recuerdo de un gran piloto

Un día como hoy, pero de 1995, hace exactos 25 años, Mauricio Franco D., el padre de Oscar Mauricio, más conocido como "Cacho", se despidió para siempre, rodeado del afecto de los suyos y de una ciudad que siempre lo apoyó.

Tenía 81 años cuando dejó de existir el reconocido piloto que fue un apasionado por el automovilismo, participando en carreras de diversas categorías. También fue propietario de la Agencia de automóviles Fiat en nuestra ciudad.

Respecto a su historia en las carreras, Franco recordó parte de su trayectoria en un suplemento deportivo que el Diario El Tiempo editó en la década del 80'.

"Me inicié como acompañante de Pisani en el Gran Premio Internacional de 1936, que llegaba a Chile. Integrábamos el equipo Chrysler junto con Arturo Krusse, Mac Carty, Jorge Rodrigo Daly y Cátulo Hortal", destacó en esa nota, donde también agregó que en esa carrera "participó el azuleño Laurencena, acompañado de José Achaga".

Los azuleños José Pisani Mauricio Franco eran de la partida con esta Coupe Plymouth (Gentileza Facebook AutoMotoClubAzul)

"Este tipo de competencias se debieron al empuje que para su realización pusieron dos grandes del automovilismo: Emilio Kartulovich y Héctor Suppicci Sedes, chileno y uruguayo, respectivamente", sostuvo Franco, quien nació el 30 de agosto de 1913.

"Eran Grandes Premios interminables. Figúrese que la primera etapa era hasta Córdoba; la segunda a Mendoza; la tercera a Santiago de Chile; la quinta a Neuquén, por el cruce de Las Lajas, Pino Hachado, Plaza Huincul y Zapala; al día siguiente la sexta a Bariloche, cruzando por dos balsas; la séptima a Cómodoro Rivadavía, por Esquel y Colonia Sarmiento; la octava, con más de mil kilómetros y la novena llegaba a La Plata", recordó Franco, quien acompañó a José Pisani hasta en 1939, siendo el último mes de ese año que el azuleño debutó como piloto en la edición de los famosos "Mil Millas Argentinas". Lo hizo al comando de un Ford V8 de cuatro puertas cedido gentilmente por Salvador Ducca, ocupando la butaca de acompañante Eduardo Villamayor.

"La largada era Lavallol, pasando por Brandsen, siendo los primeros tramos de mucha dificultad por la espesa polvareda que levantaban los autos que iban adelante. Cuando llegamos a Las Flores nos encontramos con los punteros, estando terceros por tiempo y en el séptimo lugar en el camino habiendo largado en el vigésimo", recordaba, pero "ahí empiezan los problemas: pinchamos una goma y luego se nos engranó la bomba de agua, llegando a Azul con el motor recalentado. Después tuvimos dificultades con el radiador, el que tuvimos que cambiar en Coronel Suárez".

"Al día siguiente, ya de vuelta y a poco de largar, tuvimos que cambiar una tapa de cilindros y debido a eso nos retrasamos muchísimo", aportó sobre su presentación en la máxima categoría del automovilismo argentino.

Luego de un paréntesis bastante prolongado y con 46 años, se reinician las actividades deportivas de Mauricio Franco D. compitiendo en Tandil con la compañía de Joaquín Barbieri, conduciendo el ya "legendario" Volkswagen, en Standard Mejorado y dentro de la categoría hasta 1200 CC de cilindrada, ganando la misma.

Después continuó corriendo Grandes Premios con el Fiat 1100 o 1500, coincidiendo algunos de ellos con su hijo "Cacho", quien luego quedaría en la historia del automovilismo mundial tras formar parte del equipo argentino que participó en las 84 Horas de Nurburgring de 1969, compartiendo coche con los pilotos, Alberto Rodríguez Larreta y Eduardo Copello.

Década del 60', los Franco, Mauricio y "Cacho", en aquellas Mar y Sierras. (Gentileza Facebook AutoMotoClubAzul)

La trayectoria de Mauricio Franco D. en el automovilismo es muy amplia, donde cosechó muchos amigos, con quienes compitió con lealtad, como lo hacen los verdaderos deportistas. 

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