Mundial 78: la carta falsa del jugador holandés Ruud Krol

Argentina es tierra de amor. Aquí todo es tranquilidad y belleza. No tengas miedo, papá está bien, tiene tu muñeca y un batallón de soldaditos que lo cuida (...) y que de sus fusiles disparan flores. Esta no es la Copa del Mundo sino la Copa de la Paz.

Cosas así, entre algunas otras, le decía el defensor holandés Ruud Krol a su hija en una carta que, en exclusiva, la revista El Gráfico publicó en su edición del 13 de junio de 1978. "Carta a mi hija", fue, justamente, el título de la nota: en una página par se reproducía el manuscrito en inglés y en la siguiente, el texto traducido al español.

El problema llegó al día siguiente: "Eso es mentira, no lo escribí yo", salió al cruce al jugador, una de las estrellas de su equipo, que llamó a una conferencia de prensa.

El periodista responsable de la nota, Enrique Romero, el "Cabezón" (corresponsal de la revista en la provincia de Mendoza), se defendió: "En realidad la escribí yo, pero se la di para que la leyera y la aprobó", dijo. Krol, capitán de Holanda, también negó eso.

Dos lecturas hay sobre aquel episodio. La primera, que la publicación fue una respuesta a lo que la dictadura consideraba la "campaña antiargentina" en los medios extranjeros. El Gráfico pertenecía entonces a Editorial Atlántida, por citar un ejemplo la misma de la revista Somos, cuya tapa tras el título en el Mundial era una foto en primer plano del festejo de Jorge Rafael Videla con el título "Un país que cambió".

La segunda, con consenso entre quienes fueron sus compañeros de entonces, que a Romero no le importaba quién estuviera en el gobierno. "Lo que quería era trepar y en ese momento pensó que tenía que inventar esa carta", le dijo el periodista Juan José Panno al sitio Papelitos. "Todos pedíamos que no la publicaran porque claramente era algo falso", agregó. Las lecturas pueden ser, también, complementarias.

Panno entrevistó años después a Krol, en una visita a la Argentina. "¿Qué sentido tenía que la escribiera en inglés, si mi hija es holandesa?", concluyó el ex defensor.

En cualquier caso, la carta apócrifa de Krol fue otro de los episodios oscuros que protagonizó el periodismo, deportivo o no, durante la dictadura y el Mundial 78.

El texto completo de la carta es el siguiente:

Mi preciosa:

Tu madre te leerá esta carta. Quiero decirte antes que nada, que te extraño mucho, aunque el recuerdo y la sonrisita que sale de tu foto, siempre me acompaña. Ya compré la muñequita que te prometí. Es rubia como tú y tiene un par de ojos exactamente iguales a los tuyos. Camina, habla y muy pronto, cuando yo regrese, jugaremos con ella tirados en el living.

Mamá me contó que los otros días lloraste mucho porque algunos amiguitos te dijeron cosas muy feas que pasaban en Argentina. Pero no es así. Es una mentirita infantil de ellos. Papá está muy bien. Aquí todo es tranquilidad y belleza. Esta no es la Copa del Mundo, sino la Copa de la Paz.

No te asustes si ves algunas fotos de la concentración con soldaditos de verde al lado nuestro. Esos son nuestros amigos, nos cuidan y nos protegen. Nos quieren como toda la gente de este país, que desde el mismo momento de la llegada nos demostró su afecto. Como en el aeropuerto cuando nos esperaron con banderas de nuestra patria y nos tiraban besos y todas las manos querían abrazarnos.

Todas las noches después de la cena me llevo a "Principito" -¿te acordás? es nuestra mascota- a mi habitación. Le enseño por enésima vez tu foto y conversamos mucho sobre ti. Tanto que ya te conoce. Él me llena un poquito tu ausencia. Se adormece como tú, cuando comienzo a contar los mismos cuentos que tantas veces has escuchado. A la mañana muy temprano sube a nuestras habitaciones a despertarnos. Hasta en eso me hace recordarte más, porque es igual a ti cuando vienes nuestro lado a buscar el calor de mamá y papá apenas te levantas. ¿Sabes qué me pregunta? ¿Soñaste con Mabelle, Ruud?

Cada vez hace más frío. Por las ventanas del hotel vemos todos los días caer la nieve. El paisaje es hermoso pero me faltas tú. Sonríe, pronto estaremos juntos. No tengas miedo, papá está bien, tiene tu muñeca y un batallón de soldaditos que lo cuida. Que lo protegen y que de sus fusiles disparan flores. Dile a tus amiguitos la verdad. Argentina es tierra de amor. Algún día cuando seas grande podrás comprender toda la verdad. Te adoro, cuidá a mamá, esperame con una sonrisa y andá pensando un nombre para la muñequita. Mi beso.

Papito.

PD: Yo ya elegí el nombre para tu muñeca. Sería "Argentina". Si puedes elegir uno mejor, dímelo.

(Télam/DIB)

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