ENTRENAR CEREBROS

El trabajo mental potencia el desarrollo de los deportistas

Raúl Godoy, azuleño diplomado en Psicología del Deporte, habló en el programa Tiempo de Radio sobre la disertación que brindará la semana que viene Daniela Fuentes, psicóloga, coach y especialista en neurociencia, quien desde hace unos años incursiona en el fútbol argentino. La charla con esta profesional será vía online.

Raúl Godoy, azuleño diplomado en Psicología del Deporte, fue entrevistado días atrás en el programa Tiempo de Radio, que se emite de lunes a viernes por Radio Azul, donde contó que la semana que viene se dará una charla virtual sobre neuroentrenamiento deportivo y la disertante será Daniela Fuentes, psicóloga, coach y especialista en esta nueva disciplina, quien contará sus particulares métodos para potenciar habilidades.

En ese sentido, Godoy indicó que se utilizará la plataforma Zoom, donde los interesados que quieran asistir a esta charla deberán abonar 100 pesos y de esa forma podrán escuchar cómo pueden trabajar para potenciar el desarrollo de los deportistas (para sumarse deberán comunicarse con este profesional al 02281 - 15305271).

"Con Daniela Fuentes estuvimos trabajando juntos en instituciones deportivas de La Plata, como Everton o Gimnasia, donde cada uno exponía su temática. En mi caso, aplicado más a lo que tiene ver a la Psicología deportiva en y ella se dedicaba a disertar sobre neuroentrenamiento deportivo", aportó el azuleño.

El deportista es cuerpo y mente. En cualquier deporte en la actualidad "hay que entrenar el cerebro, no sólo los músculos. Sus métodos ayudan a mejorar la toma de decisiones, la concentración y los tiempos de reacción", desarrolló sobre el neuroentrenamiento, que se puede definir como un sistema de entrenamiento que busca mejorar las funciones corticales superiores y otras del sistema nervioso, tanto central como periférico, implicadas en la motricidad humana, con ejercicios y prácticas diseñadas específicamente para tal propósito.

"También se va hacer hincapié en cómo mantener nuestro cerebro de alguna manera saludable o bien oxigenado, no sólo con técnicas de respiración que son muy importantes, sino también con la nutrición, que alimentos consumir para tener nuestro cerebro un poco más despierto", describió Godoy en relación a los temas que abarcará la disertante. Sin embargo, aclaró a sus entrevistados que él trata de "utilizar palabras simples, porque es muy fácil hablar difícil para que nadie entienda". De eso se tratará la charla, que sea simple y clara, "así que a la charla pueden participar cualquier persona que está haciendo gimnasia en su casa en estos momentos por el tema del aislamiento social, preventivo y obligatorio", indicó.

La neurociencia es una disciplina bastante nueva en el mundo del fútbol argentino. Son varios los psicólogos deportivos que se han formado en este campo y lo están aplicando, como el caso de River Plate. En el cuerpo técnico de Marcelo Gallardo, donde destacan nueve profesionales de su máxima confianza, solo hay una mujer y se trata de Sandra Rossi, médica con especialidad en medicina deportiva que destaca en su trabajo por aplicar la neurociencia, con lo que estudia y a la vez "entrena el cerebro" de los jugadores. Desde que el elenco "Millonario" comenzó a ganar títulos locales e internacionales, algunos de los jugadores, de una manera u otra, mencionaban el trabajo de esta profesional.

Este método hace que los jugadores tengan que hacer entrenamientos poco habituales en los equipos de fútbol, por ejemplo: remates a pequeños arcos con luces de diferentes colores, debiendo disparar el balón cuando las luces se enciendan. Asimismo, los arqueros entrenan usando gafas especiales que emiten destellos lumínicos alternados con la finalidad de aumentar la dificultad de los remates que reciben.

¿Para qué sirve? Estos ejercicios buscan analizar aspectos como la velocidad de reacción y la visión periférica de cada futbolista, poniendo la mayor importancia en los estímulos visuales.

A este trabajo, por lo general, también se añade el que lleva adelante, por ejemplo, Raúl Godoy, diplomado en Psicología del Deporte, en la parte motivacional de planteles con los que le tocó trabajar. En ese marco, explicó que "cuando tenés un deportista que entra con miedo a la cancha de juego, vas a tener un deportista que su cerebro va a estar puesto en la alarma, en resolver una amenaza y no va a estar concentrado en el juego, que es lo que tiene que hacer". Por ello reiteró la importancia de capacitarse en el "Aquí y Ahora", para entrenar "a las neuronas".

Por otra parte, recordó sus pasos por instituciones como Midland y Deportivo Paraguayo, como así también el trabajo actual que lleva adelante en el equipo de newcom de River (el vóley adaptado que apasiona a los jubilados). Sobre las primeras entidades contó que "estos jugadores deben manejar ciertas situaciones, porque por el tema del coronavirus no están recibiendo el pago total de sus haberes, entonces con lo que mínimamente reciben deben salir a buscar otro trabajo y esto genera presiones, etc. que lo puede identificar el entrenador o los dirigentes, pero no tienen herramientas para poder acompañarlo. Por eso, algunos conllevan a solicitar a un profesional".

En tanto, con los abuelos de River trabaja "el estado del estrés y de angustia por el tema del aislamiento", porque no pueden salir al ser considerados como "un grupo de riesgo".

La presión de Rodman 

Después del frustrante regreso de Michael Jordan a la NBA en 1995 tras su paso por el béisbol, los Chicago Bulls se prepararon con todo para recuperar el trono perdido. Y para eso, Phil Jackson junto al gerente general Jerry Krause apostaron por un personaje que había dejado sus años gloriosos en Detroit para convertirse en el personaje más polémico del deporte en los Estados Unidos. Gracias a un canje con los San Antonio Spurs fue que Dennis Rodman se sumó a un equipo que tenía a "MJ" y Scottie Pippen como sus líderes.

Tras los dos títulos seguidos en la 95-96 y 96-97, Phil Jackson sabía que se avecinaba la última temporada para ese grupo especial. Por eso, la carpeta que le entregó a cada jugador en la antesala de que comience la actividad y que contenía los objetivos a desarrollar para consumar el tricampeonato, la título The Last Dance.

Con Pippen fuera del equipo, todavía en plena recuperación por la operación en unos de sus tobillos, el inicio de temporada fue difícil para Chicago. Hasta que a Dennis se le encendieron las luces y comenzó a ayudar a los Bulls a ser de nuevo competitivos. Pero una vez que el número 33 volvió, Rodman tenía que desconectarse de esa presión que asumió para ayudar a Jordan. ¿Qué hizo? Pidió un permiso de dos días para desconectarse del mundo que rodea al básquet. Para saber cómo siguió su historia deberán ver esta serie, que cuenta como la terminó uno de los mejores reboteros en la historia de la NBA. Sin embargo, en relación a este tema, unos de los periodistas que conducen Tiempo de Radio, consultó sobre ¿por qué se llega a esa situación? En ese sentido, el especialista comentó que algunas instituciones que se dedican al deporte "dan poca participación a la psicología, y es altamente importante, es por eso que al deporte lo dividen en cuatro pilares: uno es técnico, el otro táctico, físico y psicológico. A esto último se le da poca importancia y creo que hay darle mucho más protagonismo, más que nada por las presiones que sufren los deportistas, por eso la psicología debería estar trabajando desde las infantiles. Hay que trabajar la contención de los niños desde las etapas de formación, que es el momento ideal para enseñar estas ideas" y, obvio, "hacer un acompañamiento en los momentos en los que más adelante la competencia lo exige", porque durante ese camino serán los profesionales "los que vamos detectar los problemas", en caso de que haya, "por eso está bueno el ejemplo de Rodman, porque no hubo un profesional que no logró detectarlo mediante las gesticulaciones, test psicológicos, un dialogo, que es fundamental fortalecer el dialogo con los deportistas, en general, porque muchas veces se hacen muchos autodiálogos negativos", que hace que uno se ahogue en sus problemas, haciéndolos más grandes de lo que son, por ejemplo, sobre "las presiones mismas que va a pasar de acá en adelante luego de esta pandemia", concluyó.

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