El fútbol y el tango: dos hermanos de la vida

Por Mario Vitale

Para un hombre de fútbol que tuvo en su humilde vida la suerte o gracias de Dios de disfrutar desde la niñez de un juego maravilloso que me permitió vivir una vida feliz y la gestación de lograr trabajos relacionados con el balompié que me posibilitaron tener "un millón de amigos", como canta el carioca Roberto Carlos, le es muy difícil relacionar de lleno "el más popular de los deportes" con el tango en general, pero tuve la dicha de contar con muchos compañeros de trabajo, tanto en mi labor radial como periodista gráfico que "amaban" al tango y rescato entre ellos a Oscar Gallicchio, "Tito" para los amigos, y "Julio Vidal" para los que recuerden al Quinteto Típico Argentino, y en particular al gardeliano "Don Miguel Ohyanarte" con quien tuve el honor de compartir la redacción de este matutino, a quienes admiraba, respetaba y compartía la pasión por el fútbol y de quienes, me confieso, aprendí a querer "el dos por cuatro" y por ende a admirar a los "maestros" que en la década del ‘40 y ‘50 pusieron la música popular que incluye al tango y al folclore, al tope de las preferencias de los aficionados.

Y muchos se preguntarán a qué viene este introito en una nota que pretende ser deportiva y resulta un tanto "cultural" en lo musical para un neófito, pero es un tema que nos lleva a rescatar una circunstancia especial con motivo de recordarse el sentido fallecimiento del "gran maestro" Osvaldo Pugliese el pasado 25 de julio. El sábado se cumplió un cuarto de siglo del fallecimiento de este genio nacido en Villa Crespo que se ganó el corazón de muchos. No solo en su condición de músico sino también por ser un hombre de principios y forma de vida que resultó ser un verdadero ejemplo. Agnóstico por convicción y calificado afiliado al Partido Comunista, posición que nunca negó, mostró al instalar en su calificada orquesta un sistema cooperativo, donde cada integrante, músico o colaborador, cobrara a fin de mes la suma que significara su sueldo, logrando un reconocimiento general que me incluyó, lo que valió que en oportunidad de viajar a General Madariaga junto con la delegación de Azul Athletic Club que participaba en el Torneo Regional de AFA, en 1983, hicimos una parada en un restaurante de la localidad de Las Armas, antes de cruzar la Ruta N° 2 (a Mar del Plata) , cuando en un intervalo que concretábamos con el entonces propietario del establecimiento, ‘Don Mattioli', nos indicó textualmente: "Muchachos si les interesa, en aquella mesa está sentado el "maestro" Osvaldo Pugliese y su señora que viajan con destino a la "Ciudad Feliz".

Tras esta "colaboración verbal", recuerdo que vinieron a mi precaria memoria muchos datos referidos al autor de "La Yumba", entre ellos una anécdota que rescata la de un gran amigo que ya hace varios años "se fue a jugar a la paleta en el cielo" como el apreciado Elvio "Racho" Lara, quien inauguró un restaurant al cual le puso el nombre de la pieza musical en el local sito en Burgos y la entonces Tucumán, hoy calle "Dr. Palmiro Bartolomé Bogliano" donde la muchachada culminaba en el lugar para gustar de "la buena comida" bien regada en las noches de salida. Reuní en aquel momento todo lo bueno que había escuchado sobre Pugliese e ignoré su afiliación política que contrastaba con mi juvenil pensamiento, y lo fuimos a saludar con toda admiración y respeto, recibiendo la amable respuesta y amabilidad que nunca olvidamos del citado, y de su esposa.

En aquellos tiempos en que tal afiliación política no era siempre mantenida, recordamos que "Ohyanarte", nos señaló que en oportunidad de sufrir detenciones policiales por tal condición que nunca negaba, los comisarios y el personal le transmitía su admiración y respeto. Cuando uno de los jefes se retiraba del recinto, les señaló a sus subordinados "Me tengo que ir. Traten al "Maestro" con respeto y alcáncenle lo que pida"

Leyendo la muy buena nota que escribe el periodista Mauro Apicella, en el diario La Nación, rescatamos el título donde dice: "San Pugliese: a 25 años de la partida del protector de los músicos" para subtitular: el gran maestro es recordado como una leyenda. Trae buenos augurios; quedó sacralizado en una estampita; los artistas repiten tres veces su apellido para tener suerte.

El periodista se refiere a la aparición de estampitas con la imagen del músico. El pueblo argentino sintetiza su admiración y respeto por el gran músico y una orquesta que hizo bailar a miles de argentinos que lo ungió como "un santo", ateo pero santo al fin, producto de la labor profesional y su intachable ética, a la que nosotros adherimos y guardamos un inolvidable recuerdo de haber recibido el apretón de manos de un "grande".

En memoria de "Racho" Lara, recurrimos a la investigación informática sobre el origen de la denominación de la pieza musical que identifica la trayectoria del gran músico: "‘La Yumba', decimos que proviene de una voz aborigen y no fue elegido por su etimología sino por su onomatopéyica similar con el toque de un bandoneón y su resultante mezcla con otros sonidos que desarrolla una orquesta". El tango fue puesto a consideración de los amantes de esta música en 1946, logrando la aprobación general.

Uno de los equipos de Athletic en 1983.

Para no dejar inconclusa la información deportiva digamos que el partido de referencia jugado en el estadio "Domingo P. Alcuaz" de General Madariaga frente a Juventud Unida fue ganado por Azul Athletic por el abultado score de 7 a 1, jugado por la Sub Zona "D" del Torneo Regional de AFA. Jugaron por "la estrellita" los arqueros Alejandro "Pampa" Molina, Omar "Cartucho" Vignau, guardameta suplente aunque ingresó como puntero derecho en reemplazo de Pedro Bonini, "la figura de la noche", Héctor "Beto" Kees, Alberto Ducasse, Orlando Peralta, José A. Hiriart, Luisito Franco, Marcelo "Pantera" Schwab, Alberto "Quilcha" Manuel, Horacio "Tito" Stele, Pedrito Bonini y Mario Paternó, entre otros.

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