Fútbol y Holocausto: la muestra de un argentino que cuenta la tragedia a través del deporte

La práctica de fútbol en los campos nazis de exterminio durante la Segunda Guerra Mundial no representaba un juego lúdico sino otra forma de deshumanización, dijo hoy el periodista argentino Leonardo Albajari, quien investigó sobre estas historias y fue premiado en Alemania por su muestra "No es un juego" con la que, a partir del 23 de septiembre dictará un curso virtual desde el Museo del Holocausto de Buenos Aires.

"La idea fue hacer un proyecto en el que el fútbol ayude como herramienta educativa y cultural para contar, a las nuevas generaciones, lo que pasó", explicó a Télam Albajari, quien recibió en 2018 el premio Julius Hirsch de la Federación Alemana de Fútbol (DFB) por su trabajo, que además fue declarado de interés social y educativo por el Congreso Nacional, la Legislatura porteña y el Gobierno bonaerense.

"No es un juego" cuenta 11 historias de fútbol y nazismo, donde por ejemplo hubo clubes castigados por el Tercer Reich como el Bayern Múnich, Ajax (de Holanda) o Borussia Dortmund, o favorecidos, como el Schalke 04.

También expone el caso del húngaro Imre Emérico Hirschl, técnico de River Plate, que en 1933 usó su popularidad para ayudar a los inmigrantes judíos que llegaban en barco a la Argentina.

"Cada historia de la muestra nos ayuda a contar un rincón de la historia del Holocausto, las leyes raciales, las percusiones a clubes o cómo utilizó la prensa al fútbol como propaganda para sus fines políticos", aseveró Albajari.

El hallazgo más importante de su investigación fue descubrir que se jugaba al fútbol en los campos de concentración de Auschwitz (Polonia), Terezin (República Checa), Mauthausen (Austria), Dachau (Alemania) o en Westerbork (un campo de tránsito en Holanda).

"Hay que tratar de entender por qué se jugaba al fútbol en los campos, y hay varias respuestas. Primero, por el simple entretenimiento de los guardias nazis, que jugaban a veces entre ellos y otras con los prisioneros, en una situación morbosa", dijo el investigador.

Otra repuesta "es que muchos encontraron en el fútbol un modo de supervivencia, ya que los habilidosos lograban la confianza de los guardias, quienes les adjudicaban tareas menos duras", añadió Albajari.

"También se explica por el tema de la propaganda. Hay mucha documentación que refleja que se organizaban partidos entre los prisioneros, y eso lo publicaban para mostrar que había una cierta normalidad o que la gente se encontraba en buen estado de salud", agregó.

El investigador señaló que el fútbol se utilizó como un sistema de premiación para quienes aceptaban la disciplina y cumplían las órdenes en los campos de concentración y de exterminio.

"Los que jugaban no lo hacían por placer, era una forma de sujeción y deshumanización por parte de los nazis. Los hacían jugar al fútbol a pesar de que habían asesinado a su familia o de que los estaban enfermando", resaltó el periodista.

Para Albajari, "No es un juego" busca difundir este tipo de historias para que no vuelvan a repetirse hechos semejantes y para estar alertas a las situaciones de discriminación que pueden darse en el presente.

"Durante el régimen nazi la discriminación se legalizó y muchas personas fueron observadores pasivos de la situación, no hicieron nada. En el presente hay que hacerse cargo de los actos de discriminación que sufrimos o que sufren otros, no hay que dar vuelta la cara", sentenció.

En ese sentido, llamó a "deconstruir" los discursos discriminatorios en el fútbol actual, y el deporte en general, y utilizar su popularidad e importancia cultural como una herramienta educativa.

"No hay que normalizar la discriminación, no hay que darla por hecho aunque esté en un canto de cancha o en un apodo, donde se ven actos xenófobos u homofóbicos. Ahí está la gran lucha", aseveró.

"Debemos utilizar el fútbol como una herramienta educativa que debe ser aplicada más de lo que es hoy en día dado que es fundamental en nuestra cultura. Podemos enseñar y aprender mucho con este deporte", afirmó.

El periodista y productor de Televisión (TV pública, Deportv, Fox Sports) se desempeña hace varios años como docente del Museo del Holocausto de Buenos Aires, donde el 23 de septiembre comenzará a brindar un curso online sobre esta temática.

"Desde marzo hasta ahora estuvimos volcando toda la muestra al mundo online por el coronavirus. El 23 arrancamos con este y hemos recibido mucho interés desde el exterior, así que espero poder llevar la muestra a destinos europeos en los próximos meses", concluyó.

(Télam/DIB)

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