El recuerdo de "Cacho" sobre el seudónimo "Zorrino"

Oscar Mauricio Franco fue un carismático protagonista del automovilismo zonal y nacional. Desde las carreras del Fort T, y en todas las categorías de las que participó, construyó una leyenda.

El deporte automotor y sus derivados, estuvieron y estarán seguramente ligados a la vida de Oscar Mauricio Franco. Su pasión por las competencias automovilísticas, seguramente tuvo su origen en la actividad que cumplió su padre, Mauricio Franco D, quien participó en carreras de diversas categorías.

Cuando este medio le solicitó hablar de sus comienzos en el mundo motor, "Cacho" hizo un gesto de nostalgia y luego de alegría porque a la mente se le vinieron varias imágenes de cómo fueron aquellos pasos que años después lo convirtieron en un referente para cualquier piloto del ámbito local como así también regional y nacional.

Sus comienzos en los kartings apoyado por la pícara compañía de los muchachos del taller, se entremezcló con estos primarios elementos, denotando desde el vamos que era uno de aquellos pilotos que sabía dónde "apretar" y dónde "aflojar", algo que "viene de fábrica". Pistas de Azul y Tapalqué lo vieron sentado en su karting para llevar a cabo esto último a rajatabla. Una vez superada esta etapa se animó y "recuperó" un Ford T que había pertenecido primero a Eduardo Villamayor y luego a José María "Machito" Castaño. Con él se largó en las nubes de tierra haciendo "pata ancha" en Azul, Chillar y la zona, mezclándose su nombre con grandes pilotos como "Carlitos" Arrastua y Arnoldo "Titina" Zabalza, entre otros.

En ese tiempo "yo corría con el seudónimo ‘Zorrino'", en relación al auto que estaba pintado de negro con una franja gris, "y lo hacía para que mi padre no se diera cuenta", comentó "Cacho" Franco acerca de sus primeras armas en esta categoría y en un auto que en la actualidad está en un inmueble de Juan Carlos "Chory" Paradiso, hijo de "El Negro"

26 de Setiembre de 1965- Rodean a "Cacho", su padre don Mauricio, Roberto Piazza y Norberto Maineri.

En cuanto a la historia de este auto detalló: "Si no me equivoco, lo compramos a media con Bevacqua a ‘Machito' Castaño, con la idea de correr una carrera cada uno". El que concretó la compra fue su compañero porque Castaño iba seguido al taller y a la concesionaria de Mauricio Franco D, quien hasta ese momento no sabía que su hijo estaba por correr con los mayores.

En cuanto a su presentación, recordó que "la primera carrera fue en Chillar y terminé segundo. Recuerdo que en esta categoría corría Arrastua con un Ford T que parecía un Fórmula Uno y encima hecho por él, además de otros grandes pilotos, entre los que se encontraba ‘Machito' Castaño", quien carreras después se enteró que "Cacho" estaba corriendo su anterior auto a espalda de su padre, entonces, según Franco, se le acercó y le dijo: "Querido pero me lo hubieras dicho, yo te lo regalaba (por el Ford T) a vos, te lo regalaba a vos...'; lo dijo porque era muy amigo de mi padre".

"Una vez le pedí prestado el Fiat 1500 a mi padre para ir a pasear, pero hice todo lo contrario porque con ‘Pichi' Maineri, mi acompañante y amigo de toda la vida, nos fuimos a competir a Tandil, donde salimos primeros bajo el seudónimo el ‘Zorrino'", indicó para luego agregar que cuando regresó a Azul, su padre le preguntó por dónde había andado y él contestó que había salido a pasear por ahí, pero cuando respondió esto, enseguida lo sorprendió con la pregunta: "¿Quién es "El ‘Zorrino'?, mostrándome la noticia de mi victoria que había salido publicada justamente en el Diario El Tiempo", describió "Cacho" dándole punto final a este seudónimo. Esa carrera se corrió en 1965 y fue su primer triunfo en coches.

Tras las insistencias de colegas, mecánicos del taller y amigos, Mauricio Franco D le dio el permiso para que "Cacho" continuara participando en las competencias zonales, como así también correr juntos, como piloto y copiloto (intercambiaban el volante) o como rivales en Standard Mejorado.

Luego, su talento y capacidad a bordo de estos autos hicieron que "Cacho" Franco comenzara a escribir su propia historia en el automovilismo nacional, porque después pasó por el Turismo Carretera de la mano de la Autopeña Ciudad de Azul. Luego se incorporó al equipo de Gastón Perkins, donde logró una victoria en Chivilcoy, siendo el único azuleño en lograr esa hazaña en esa categoría. También corrió en otras competencias, sin embargo, su punto más alto lo logró en Alemania, cuando integró el equipo argentino que participó en las 84 Horas de Nürburgring de 1969, compartiendo coche con los pilotos Alberto Rodríguez Larreta y Eduardo Copello. Justamente, el azuleño fue único piloto argentino en ver la bandera a cuadros, ganó la competencia en pista, pero después fue recargado y relegado a la cuarta posición.

El dato

La catanga que corrió Franco bajo el seudónimo "El Zorrino" estuvo durante mucho tiempo abandonada en un campo cuyo dueño era de apellido Aspiroz. Hasta allí fueron el "Chory" Paradiso, José y Gustavo Castaño (hijos de ‘Machito'), quienes lograron recuperarla a fines del 2000 y en la actualidad se encuentra en el galpón del primero.

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