Ricardo De Arzave y el TC, un vínculo para el recuerdo

El piloto azuleño, que corría en la Promocional del Centro con un Renault Gordini, fue el abanderado de Torino en los '80, en una época donde la marca de a poco se iba alejando de la punta. Todo lo que hizo fue con sacrificio y se lo contó a EL TIEMPO.

Seguramente cuando Ricardo De Arzave comenzó a correr en la Promocional del Centro y luego en el Turismo Nacional, nunca imaginó llegar al Turismo Carretera. Su buen desempeño arriba de un Renault Gordini y en un Fiat 128, respectivamente, hizo que los muchachos de la "Autopeña de la Ciudad de Azul" lo eligieran para conducir su Torino en reemplazo de Emilio Parisi, piloto de 25 de Mayo.

En ese tiempo, según cuenta la reseña histórica de esta Peña en la web Historia TC, los azuleños no veían con buenos ojos que al auto lo estuvieran corriendo corredores foráneos. Fue así que el grueso del pueblo quería el nombre de Ricardo De Arzave en la puerta del auto, por los buenos pergaminos que había mostrado en esas categorías.

La llegada al TC

"Me fue a ver (Osvaldo) ‘Coco' Legarreta, que era el presidente de la Autopeña Ciudad de Azul, junto con Omar Rangone en 1979", recordó De Arzave, quien, como le gustaban los desafíos, aceptó correr con el "Toro" en el Turismo Carretera, cuando las autoridades de esta categoría organizaron un campeonato, que por primera en su historia, se había dividido en temporada, porque la apertura de este se dio en febrero de ese año y culminó a mediados de 1980. Esto ocurrió por la ruptura definitiva entre el ACA, CADAD y la ACTC, quien a partir de este campeonato se hizo cargo de la fiscalización del TC.

Imperdible entrevista con el histórico ex piloto Ricardo De Arzave.

Debut en la categoría más popular del país

Para entrar en contexto, Ricardo De Arzave debutó en el TC el 16 de septiembre de 1979 en el autódromo de 9 de Julio. Ese fin de semana fue el cuarto piloto en correr con Torino, entre los más de 40 participantes.

Con el número 106 en la puerta del "Toro", el piloto logró una destacada actuación ya que entró en el lote de los 10 primeros que vieron la bandera a cuadros.

"Había que debutar en un autódromo y en mi caso fue en el de 9 de Julio, donde salí séptimo y de a poquito empezamos", aportó sobre su experiencia, que luego de esa carrera siguió en el TC hasta 1987.

En esa temporada, corrió en Olavarría (9º), La Pampa (14º), Tandil (9º), Pehuajó (NL), GP Inaug. Ruta Interbalnearia (NL), Venado Tuerto (4º), La Plata (6º), Olavarría (8º), Tandil (NC) y GP "Unión Cuatro Provincias" (3º).

Primer podio 

El 23 de junio de 1980, el piloto de la "Autopeña de la Ciudad de Azul" tuvo un fin de semana "redondo" porque terminó tercero en la primera etapa y cuarto en la segunda, resultados que le permitieron terminar entre los tres mejores en la clasificación general del Gran Premio "Unión de cuatro provincias" (porque pasó por Buenos Aires, La Pampa, Río Negro y Neuquén). En esa jornada, Francisco Espinosa se consagró campeón de la temporada 1979/80 con Chevrolet y cortó una seguidilla de siete títulos de Ford. Además, fue el primer título de la cupé Chevy.

"La última carrera de la ACTC se realizó ida y vuelta entre Pehuajó y Neuquén", donde el equipo del Autopeña se dividió en tres equipos para asistirlo ya que había que llenar el "tanque de nafta", recordó sobre una competencia compuesta por rectas interminables, que hacía pronosticar promedios de 230 a 240 km/h y velocidades máximas de 270 km/h.

"Primero llegó Espinoza (ex piloto de la Autopeña) que ganó el campeonato, segundo (Oscar) Aventín y tercero yo", indicó y agregó que en plena competencia tuvo que superar obstáculos como "bancos de niebla, tierra y hielo, porque estaba todo helado cuando salimos de vuelta, de Cipolletti para Pahuajó, hasta que llegamos a la ruta desértica", que se extendía a través de General Acha, Chacharraamendi y Colonia 25 de Mayo.

"Veníamos peleando con (Néstor Carlos) ‘Tingo' Fernández", a quien le pudo vencer en la sumatoria de tiempo, que permitió ocupar el tercer lugar de la general que "me hizo subir por primera vez a un podio de TC", comentó sobre el cierre del campeonato, que lo ubicó en el sexto lugar, pero al certamen siguiente 80/81 lució el Nro. 5 al no renovar la licencia Héctor Luis Gradassi. Precisamente, en esta temporada comenzó con un segundo lugar en La Plata y dos tercer puesto en Tandil y Buenos Aires, como mejores resultados en ese certamen que salió campeón "Tony" Aventín y de su trayectoria en el TC.

"Siempre me esperaba la gente en la ruta cuando hacía podio en Turismo Carretera, pasa que en ese momento no había nada y era una alegría para todo el mundo. Además, era un auto hecho por azuleños, peleando la punta en una época del TC muy fuerte con grandes nombres", aportó en referencia a pilotos como Roberto Mouras, Emilio Satriano, Juan Antonio De Benedictis, los hermanos Aventín, etc.

Cerca de la victoria 

Consultado sobre si alguna vez estuvo cerca de la victoria, De Arzave destacó que casi gana la primera fecha de la temporada 80/81 que comenzó en La Plata, donde "iba ganando, pero se tapó el carburador y empezó a fallar, fallar, fallar... y llegué de casualidad; y casi pierdo el segundo puesto también". Esta competencia fue ganada por Juan María Ayarza Garré (Chevrolet) y en tercer lugar llegó Miguel Angel Atauri (Dodge).

7 de Setiembre de 1980 La Plata: lidera Juan Ayarza Garré, Ricardo De Arzave, Tony Aventin y Miguel Atauri. Un 2° puesto con sabor a triunfo.

En ese año, el azuleño conoció a Víctor Emilio Galíndez, quien protagonizó uno de los cinco combates más dramáticos y sangrientos de la historia del boxeo mundial tras vencer al estadounidense Richie Kates faltando 12 segundos por la campana final (22 de mayo de 1976, en Johannesburgo, Sudáfrica).

"A Galíndez lo conocí en una carrera de Turismo Carretera en 25 de Mayo, donde llegó tras aceptar el convite" del misionero de Oberá, Antonio "‘Nito' Lizeviche, para acompañarlo en la butaca derecha de su coupé Chevrolet", comenzó el azuleño sobre el recuerdo con el ex monarca, que también era un apasionado del automovilismo.

"Nosotros teníamos los boxes pegados" y antes de que el ex púgil se ponga el casco, "tuvimos una charla (ver imagen) de la cual también participó Rubén Gaitán, mi acompañante, con quien terminó haciendo bromas", describió sobre ese momento antes del que ex boxeador parta hacia el semipermanente, donde lo esperaba la Chevy número 19 de Lizeviche.

De Arzave recordó a Víctor Galíndez, ex monarca, quien hizo bromas con su acompañante Rubén Gaitán.

Largaron la final, y a 6.5 kilómetros la caja de velocidades se rompió, "y tanto Lizeviche como Galíndez decidieron ir caminando por la banquina a los boxes", para no ir saludando uno por uno al público que lo invitaba a comer un asadito, como era el ritual en las carreras de ruta, con así el pedido del autógrafo, pero esa desafortunada decisión terminó en "tragedia", detalló para luego agregar que "un colega se despistó y los golpeó fuertemente a ambos", quienes murieron en el acto. La tragedia dominó la soleada mañana de 25 de Mayo, y poco importó el triunfo del moronense Oscar Aventín.

"El señor de los Torinos" 

El 21 de julio de este año, Omar Ragone dejó este mundo. Tenía 90 años y fue un reconocido preparador de motores de competición.

Rangone y la Auto Peña Ciudad de Azul formaron una dupla importante y fueron referentes a nivel local, fundamentalmente dentro de esta categoría, sumando en su historial algunos podios en la década de los 80' con el recordado Torino "Rojo" que lo manejaba él.

"Al Toro lo llevábamos a la Ruta 51, donde probábamos. También lo hacíamos en la 60 o en la 225. Solo probábamos nada más, no podíamos doblar, frenar, nada (porque lo hacían con autos en circulación)...", comentó y luego se abocó a su relación con el mecánico, a quien apodaron "El Señor de los Torinos". "Bien, normal, nos veíamos seguido porque yo vivía cerca de la casa de él. Siempre estábamos cerca del auto. Había diferencias entre preparador y piloto, siempre las hubo y la van a ver. No es nada de otro mundo", reveló.

Su adiós de la Autopeña 

Su andar en 1982 fue regular y al año siguiente tuvo un mal comienzo con varios abandonos, sumados a desavenencias entre las partes: piloto-peña. Esto último, hizo que Ricardo De Arzave dejara la Autopeña Ciudad de Azul (volviendo Oscar "Cacho" Franco a la butaca del Torino), pero siguió ligado al TC arriba de una Dodge, marca que no le trajo podios.

¿A qué se debió tu alejamiento de la peña? "Porque tenía ganas de correr con otro auto y los de la peña no querían cambiar de marca, entonces me apareció la oportunidad y me fui a correr con la Dodge", sostuvo sobre esta marca que en esa década estuvo en su apogeo tras ganar varios títulos.

Vuela la Dodge de Ricardo De Arzave en 1983.

"A este auto lo compramos en Olavarría y de allí lo trajimos para armarlo todo, porque estaba incompleto", expresó para luego indicar que su presentación a bordo de la marca del carnero ocurrió en esa ciudad el 9 de octubre de 1983 en la que sólo alcanzó a dar dos vueltas en la final tras abandonar por problemas mecánicos.

El mejor puesto a bordo de la Dodge fue un quinto puesto en Necochea en la primera fecha del torneo de 1984.

"Anduvimos más o menos dentro de lo que se podía. En una oportunidad tuvimos el record de carreras en llegadas, es decir sin parar vimos 15 veces consecutiva la bandera a cuadros", detalló y luego recordó una curiosidad a bordo de esta Dodge: "En una carrera iba bien, peleando el primer puesto y se me quebró el volante, así que imagínate el auto que teníamos, que estaba armado más o menos". Esta historia ocurrió en sus primeras carreras.

La peña de los viernes 

La gente veía el sacrificio que hacían estos azuleño, tanto en la peña que organizaba la "Autopeña Ciudad de Azul", como así también la que comenzó a hacer Ricardo De Arzave una vez que se alejó de esta agrupación.

"Juntábamos mucha gente, por decirte que llegábamos a 200 comensales. Primero empezamos haciéndola en lo de Rangone y después en la concesionaria que era de "Pipo" Soler. Ahí con el Dodge llevamos mucha más gente", dijo, sobre quienes lo ayudaban a recaudar una parte de lo que les salía correr, por ejemplo, tal vez que alcanzaba para comparar un juego de gomas y el combustible del auto de carrera.

Hinchas

Siempre hay fanáticos por todas partes, algunos hinchas por los más populares y otros por los más chicos, los que hacen un enorme sacrificio para correr. Por eso, en referencia a esto último, a De Arzabe lo reconocen por sus condiciones a bordo del Torino, porque esta marca estuve al borde de la desaparición, sobre todo en los ‘90.

Respecto a reconocimientos de parte del público, el azuleño sostuvo que últimamente me está llamando "Sebastián Lafroscia, de Villa Ballester, e hincha incondicional del Torino de la Autopeña Ciudad de Azul, quien trabaja en la réplica del Torino cuando lo conducía en su momento. Entonces, dos por tres me llama pidiendo detalles acerca del auto, pero a veces me pregunta cosas que no recuerdo porque pasó mucho tiempo".

Sebastián Lafroscia y su idea de imitar a uno de los Torino que tuvo la Autopeña. (Imagen/gentileza Blog Motores)

El adiós de las pistas

Finalmente, a bordo de un Dodge, De Arzabe compitió por última vez el 20 de diciembre de 1987, aduciendo que fue un desgaste abajo del auto.

"Mi última carrera fue en el semipermanente de Tandil (recordado trazado de 32 Km)", contó sobre este escenario que se comenzó a correr desde 1977 hasta 1992, siendo uno de los escenarios más lindos de la categoría más popular del país.

Durante la charla, De Arzave expuso que "todo el mundo tiene como la famosa a la "Bajada de Belén", pero en ese circuitos había varios sectores de esta ciudad serrana, "mucho más lindo". En ese sentido nombró al sector llamado "El Gallo", "porque era mucho más lindo que el Belén. Mucho más fuerte, veníamos ligeros ahí, porque luego había una bajada ciega. Y cuando llegábamos a esta curva (la del Gallo, que es el acceso hacia Benito Juárez, por la 74) había que hacer bien la S porque si no hacía lo que hice yo, que me pasé por ir más ligero que ninguno, porque no la doblé; menos mal que había una calle ancha del otro lado, porque si no hubiese estado este desvió todavía estoy dando vueltas", aportó.

De Arzave y Rubén Gaitán, su histórico acompañante.

Por último, expresó su agradecimiento a todo al automovilismo "por todo lo que pasamos", desde sus acompañantes "Gaitán, Picone, Ike Canete y Toujas", como así también a los mecánicos, amigos, colaboradores, etc.

Así de esta forma recordábamos a Ricardo De Arzave, un piloto que supo ser abanderado del Torino. 

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