ANUARIO

La palabra rugbiers convertida en un caso policial

Un año que comenzó muy mal con el asesinato del joven Fernando Báez Sosa en Villa Gesell a manos de un grupo de rugbiers juveniles. Por este hecho, el rugby quedó en el ojo de la tormenta por un episodio injustificable, que se aleja de los valores que promueve. Y sobre este tema, en febrero, El Tiempo entrevistó a las jugadoras de Azul Rugby, Aldana Rodríguez y Lorna Russo, y su entrenador Ángel Guzmán, quienes opinaron sobre la polémica instaurada en este deporte tras el crimen brutal del joven Sosa a la salida de un boliche de esta ciudad balnearia, cometido por una patota de juveniles que practicaban el deporte de la pelota ovalada en la ciudad de Zárate.

Desde el 18 de enero, día que murió Fernando, los valores de este deporte fueron siendo juzgados y analizados por la opinión pública y con las redes sociales como duro canal de apresuradas apreciaciones.

En la charla con este medio, los deportistas hicieron una fuerte defensa del deporte que les pertenece y un rechazo al juzgamiento que el rugby vivía en ese momento. También hubo lugar para análisis profundos y replanteos de algunas actitudes.

"La verdad que nos entristece pensar en relacionar a este deporte con la parte violenta, porque en realidad el rugby es un deporte que enseña otros valores, que en otros deportes no lo hacen", comentó Russo y aclaró que "solamente las personas que practican este deporte pueden dar fe de eso".

Asimismo, su compañera Rodríguez sostuvo que "es triste generalizarlo. Los clubes no son culpables de esto, tampoco los entrenadores, ni compañeros, pero quizás si hacer una reflexión para que esto no suceda. Y como parte del rugby tenemos que hacer algo para que no pase más".

La opinión del técnico Guzmán fue distinta a la de las chicas. "Lo que pasó es todo lo contrario a lo que enseñamos en el rugby", dijo y expuso su reflexión: "Es repudiable lo que sucedió. Pero para mí no está relacionado con el deporte en sí, sino con la situación social y cultural que estamos viviendo desde hace bastantes años. Estos chicos, los que están involucrados, ya eran violentos desde siempre y nunca tuvieron control en sus casas, por eso hicieron lo que se les venía en ganas".

"Coincidió que justo se juntaron en este deporte, se hicieron amigos y este deporte te lleva a hacer muy amigo, muy compañero de varias personas; de hecho yo jugué desde los 12 años, sigo jugando en veteranos y sigo teniendo a los mismos amigos desde que empecé, pero nunca le pegamos a nadie. Estos chicos eran violentos de por sí, lo que pasa es que nunca tuvieron un límite", detalló.

"Es injusto que le peguen al rugby, porque si uno va con la camiseta de Boca en pleno partido de River, también lo van atacar en manada", ejemplificó y luego comentó que, cuando el periodismo instala el tema para muchas personas son generadores de opiniones, entonces terminan diciendo barbaridades por escuchar a un periodista sin fundamentos.

En ese sentido, mucha gente puso a las personas vinculadas al rugby en una misma bolsa: todos son agresivos... Sin embargo, los que aman a este deporte, "no estamos del lado de la gente que se manda esas cagadas", concluyó.

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