MARCOS HERNAN LABORDA

"Mi profesión me dio y me da todo"

Lo expresó el preparador de autos azuleño que es uno de los mejores del país que actualmente reside en Brasil junto a su esposa ex piloto y destaca que es todo junto a sus hijos Thomas y Fran. Éste último es piloto aunque los dos llevan esta pasión en sus venas.

Por Laura Méndez de

la Redacción de EL TIEMPO

Correcto, protocolar, a veces parece parco aunque a menudo utiliza un humor irónico, lo más parecido al sarcasmo. Da la sensación que no se ríe, pero al mismo tiempo hace chistes. Paternal, contendedor, quizás me equivoque pero es la sensación que me dio al conversar con él. En pocos días respondió un cuestionario con más de 20 preguntas, no todas son fáciles, algunas hablan de un hermano fallecido que también estaba en el mundo del automovilismo. También recordó a su hermana Guadalupe, quien partió en el año 2012 y era su gran apoyo.

De muy chico este taurino, como todos los taurinos, sigue ideales, son apasionados por lo que hacen y -por sobre todas las cosas- son curiosos en pos de aprender más y más. Pasó de ser cebador de mates en un taller mecánico a los 11 años a prepararles el auto a reconocidos pilotos de trayectoria a nivel nacional e internacional.

Admite que nunca sintió miedo, que su profesión le dio y le da todo. Aunque el proceso no fue fácil.

Marcos Hernán Laborda es el azuleño que presentamos este miércoles en el marco de Azuleños Destacados y el Día del Mecánico.

"Quería seguir aprendiendo"

-Nombre completo. Edad

-Marcos Hernán Laborda, 50 años.

-Te iniciaste en talleres mecánicos. ¿Qué edad tenías? ¿Por qué? ¿Quién te dió ese impulso? Referentes en ese entonces...

-Me inicié en el taller de la peña "La amistad" que apoyaba a Gustavo Brescia (9 de julio y Burgos) a los 11 años. Porque me gustaba el ambiente, pasaba siempre cuando volvía de la Academia Municipal de Música. Empecé como "cebador de mates ", ayudante, curioso. En ese momento mis ídolos eran locales, aparte de Reutemann en la F1. Desde un Mantelli o Torrens en la promocional 850, hasta De Arzave o Brescia que eran concurrentes pero azuleños.

-Después pasaste a trabajar con Gustavo Brescia, ya piloto de turismo carretera. ¿Cómo se fue dando ese paso a querer estar en este mundo de las carreras?

-Aprendo y colaboro con Gustavo Brescia, dándome este algunas "trabajitos" con los autos de la promocional, con Miguel Scavuzzo. Paralelamente ayudando a Jorge Cacho Rancaño en las verificaciones técnicas de la promo. Me conoce Guillermo Boaglio (otro gran amigo) y me ofrece trabajo para ayudarlo a atender los autos de Alfredo mocho Pérez, Carlos "Toto" Torrens y "Poliya" Guillemot en la promo del Sudeste. Año 85 y 86 logramos los 2 campeonatos, mientras seguía aprendiendo e interesándome más. Esos años no trabajé con Brescia. Estaba armando mi Formula Azul para poder correr yo y entre la ida de Guillemot Torrens y Pérez del taller de Boaglio, vuelvo a trabajar con Gustavo Brescia. Aunque siempre Boaglio me orientó a seguir creciendo y no correr en zonales.

Ya como empleado en el taller de Brescia de la Ruta 3, como "pasante" de la ENET V. Pereda, donde se hacían varios autos y motores como Cocho López, Pancho Alcuaz, Orlando Rodríguez, Arrechea, Oltra, Pacchialat, Carelli, Harpe, Vido, etc, etc, etc.

Por un imprevisto empiezo a correr con Orlando Rodríguez como acompañante, sin licencia porque era menor de edad. Año 87. Año 88, promoción de la escuela, trabajaba y corrí algunas carreras con Thomas Harpe, que hicimos una linda amistad y me ayuda en mi idea de irme a trabajar a Europa. Por él es el nombre de mi primogénito.

-¿Terminaste el secundario y te fuiste a Europa? ¿Tan chico? ¿Por qué?

-Terminé el secundario, zafé del Servicio militar Obligatorio por número de sorteo bajo, y quería seguir aprendiendo. Europa porque como en la mayoría de los desarrollos tecnológicos vienen de allí. Principalmente en la industria automotriz. "Quería ver donde nacían o como se hacía". Argentina como la mayoría de Latinoamerica es productora de materias primas mayormente.

Fines de los 80, ya trabajando y disfrutando del mundo. 

-¿Sufriste desarraigo? ¿Ahí "laburaste" con Turismo Italiano, Fórmula 3 y Fórmula 3000. ¿Qué es lo que más te gustó, hasta llegar a Fórmula 1?

-Obviamente al inicio se sufre, porque dejas un trabajo que te gusta, tu novia, vivir con tus viejos, que no te falta nada y de golpe me encontré durmiendo en una plaza de Madrid porque había paro de trenes y no podía continuar mi viaje para Italia , por ejemplo: Pensas mucho en los seres queridos y te preguntas ¿"quién me mandó a hacer esto"?.

Por medio de este amigo presentado por Thomas, Ingeniero de BMW Motorsport y que había conocido fin de año del 88 en Buenos Aires, me ubica a trabajar con el Team Bigazzi, BMW Italia Shell, en San Gimignano SI. Nuestros pilotos eran profesionales de F1 tipo Jacques Lafitte, Gabriele Tarquini, Pierluigi Martini y cuando coincidían las fechas con el Turismo Italiano lo remplazaban jóvenes de fórmulas o categorías menores. Ahí Gianni Morbidelli que es coterráneo me invita a trabajar con él en F3 con el equipo de Guido Forti. Ahí me quedé F3 F3000 hasta llegar a F1. Solo 8 meses en el 94 que trabajé para Peugeot Italia en el Turismo ya como responsable de la parte chasis.

Fines del 94 inicia el proyecto F1 y Forti me recluta nuevamente para ser encargado de uno de los autos.

F1 95 y 96 hasta octubre. La mejor receta para no pensar era estar ocupado en lo que me gustaba todo el tiempo. Varias categorías ad honorem, ir a ver pruebas, estudiar, etc, etc.

-En todo ese crecimiento profesional, supongo que hubo gente que te tendió una mano. ¿Fue difícil a esa edad? Me imagino un azuleño joven en una actividad que quizás no sea la más común... ¿Tus papás? Contame acerca de ellos. También imagino que te apoyaron?

-Desde lo profesional los nombrados Brescia, Boaglio, Walter Weitzel (Ing. BMW), Aldo Bigazzi, Guido Forti, Enrique Scalabroni, etc. En lo familiar mis viejos siempre me apoyaron en las decisiones, por el lado de mi abuelo Sueyro y los primos Boselli, me dieron asilo en Italia sin conocerme. La familia Rebecchi/Boselli es mi familia italiana.

-¿Cuando ocurrió el accidente de tu hermano Javier? ¿Qué sensaciones atravesaste? ¿En algún momento quisiste dejar todo por tal motivo?.

-Cuando ocurrió lo de Javier estaba en Argentina luego de que la Forti Corse cerró sus puertas. Vine a hacerme una extra y pasar las fiestas. Ganamos el campeonato de Turismo Internacional con Juan José Spinella el 14/12/96 y pocos días después sucedió lo de Javier.

Tenía propuestas para volver a trabajar a Europa luego de las fiestas y a la vez quería estar cerca de mi familia en esos momentos tan duros. Pasaba a ser el mayor de los Laborda. Justo se iniciaba el Campeonato Sudamericano de Turismo y me ofrecen para ser DT del equipo BMW oficial Latam y por mi ligación con la marca era un modo de seguir conectado con Europa. Viajaba cada 40 ó 50 días a Munich.

"Es oxígeno para mi tener nuevos desafíos"

-Es una actividad adrenalítica. ¿Sos o fuiste así en tu vida de estar en el "abismo"?

-Soy así, me gusta la competencia en todo aspecto y vivo al límite cada día. Es oxígeno para mi tener nuevos desafíos y tratar de superarme día a día (aunque no me doy cuenta de la edad). Los años son experiencia, la edad un estado de ánimo.

-Contame tu paso en F1. ¿A quién conociste?: pilotos, preparadores, todo lo que me quieras contar y como lo viviste vos?

-La F1 con la Forti Corse fue una experiencia única, porque éramos la misma "familia" que habíamos hecho F3 y F3000. Saber que había 22 autos (creo no equivocarme) en el mundo, de los cuales yo era el responsable de uno de ellos, el más joven con 24 años, conocer todos los continentes, todos los pilotos importantes de esa época y anteriores, personalidades... qué se yo creo que hasta hoy solo yo sé lo que viví. Es inexplicable.

Conocidos todos, desde jugar un picadito de fútbol con los mecánicos y Schumacher en un europeo de F3, hasta estar de lado de Jackie Stewart cuando venía a las carreras con su hijo Paul, a Ayrton Senna cuando compartíamos evento con la F3000, a Gabriel Batistuta cuando jugaba en la Fiorentina y vino a Imola, al entonces presidente Carlos Menem en el GP de Argentina, muchísimos.

Oscar Mauricio Franco, Mario Layus y Aldo Daher, entre otros personajes de esta ciudad, junto al joven aprendiz. 

-En tu vuelta a Argentina, estuviste en varias categorías. ¿Cuándo es que formás familia en el medio de tanta pasión y emoción? ¿Qué es lo que te dio tu profesión?

-En mi vuelta a Argentina la parte más conocida, participé del campeonato Sudamericano de Súper Turismo, campeón en 97-98, subcampeón en 1999, con BMW. Los motores también eran revisados en Azul, con asesoramiento desde Alemania. También en ese año empecé a trabajar en el Turismo Carretera con Fabián Acuña, logrando tres triunfos en las últimas cinco carreras, relación que duró más de 5 años en los cuales obtuvimos varios triunfos. En este periodo en Azul asistimos a varios pilotos de la categoría (Ciantini, Del Bo, Robbiani, Occhionero, etc.) En el 2001 - 2002 campeones con Juan Maria Traverso y Diego Aventin en el Top Race.

Ya instalado en Buenos Aires asistiendo equipos no propios continuamos trabajando en Turismo Carretera con Urretavizcaya, Walter Hernández, Diego Aventín, Juan María Traverso, José Luis Di Palma, etc. Y varios de Top Race y demás categorías.

En el 2007 me radiqué en Córdoba para trabajar en Toyota Team Argentina, para volver nuevamente en 2008 a Buenos Aries hasta el 2015. En ese periodo hice Formula Renault, Top Race y los Fiat Abarth armados en Italia.

Formo familia con mi primera novia, la madre de Thomas y Francisco, en el año 93. Aun trabajando y viviendo en Italia. Y la pasión estaba intacta, de hecho Thomas nació en Azul y yo estaba en Italia terminando de armar los F1 para debutar en Brasil el 15 de Marzo. Conocí a mi primer hijo 9 días después.

Mi profesión me dio y me da todo, conocimientos que es lo que más valoro, vivir haciendo lo que me apasiona, conocer a mucha gente, y mantener las ganas como el primer día. Tal vez reconocimiento en muchos lugares del mundo, aunque no soy yo que deba decirlo.

-Vos toda la vida preparaste autos, ¿tuviste miedo? ¿Te sentiste responsable por algo?. Sos como un médico que si no opera bien en su carrera pone en riesgo la vida de la gente. ¿Cuándo precisamente fuiste consciente de eso?

-No, miedo por lo que hago nunca. Te sentís responsable cuando no podes estar a la altura de la situación que en mi caso lo trato de solucionar redoblando esfuerzos. Todo tiene solución menos la... y yo lo sé muy bien. Consciente de la responsabilidad fui siempre. Aunque tal vez me tocó más de cerca la muerte de Senna por defectos mecánicos que provocaron un accidente. Ahí vi colegas indagados, aunque sabemos que es así siempre.

-¿A Azul en qué año volviste?

-1998

-Montaste un taller en el PIDA. ¿Lo hiciste solo o con quiénes?. Además, otro de tus hermanos, Ignacio también corrió ? Y tus hijos? ¿Cuándo arrancaron?

-Sí, armamos el primer taller en Azul en un galpón de la ex Sudamtex y luego por medio de una gestión municipal se construyó el taller nuevo, donde hoy funciona el taller de Miguel Quatrocchio con los autos de rally.

Nacho corrió antes que yo vuelva de Europa, igual que Javier. Y mi hijo Fran arrancó corriendo en Karting en 2014 y luego en la Formula A. También hizo un par de carreras acá en Brasil.

-Ellos crecieron viéndote hacer eso: preparando autos. Justo tuviste dos hijos varones y de alguna manera ¿les transmitirte tu pasión o fue inquietud de ellos?. ¡Encima te salieron buenos! (risas).

-Mientras estuve viviendo en Argentina me acompañaron bastante, principalmente Thomas que fue cuando tenía los talleres en Azul y Olavarría, ya en 2001 vivía prácticamente en Buenos Aires y Fran tenía solo 3 años. Aunque Thomas salió mucho más futbolero y buen jugador y Fran más piloto, la pasión la tienen los 2.

Año 2016, Francisco Laborda, su hijo menor, triunfantes. El orgullo de papá.

-¿Qué sentís por ellos? ¿Son tu mejor legado?

-Junto a mi actual esposa son TODO. Por ellos siento estar siempre en deuda, no soy de los más demostrativos pero vivo pensando en ellos y obvio que el mejor legado es poderles transmitir un poco de la "garra" para enfrentar la vida. Las obstáculos más difíciles se los ponen a los mejores. El destino lo forja cada uno de nosotros mismo.

-¿Por qué decidiste irte a vivir a Brasil y que haces allá?

-Desde el año 90 que siempre tengo alguna relación laboral con Brasil. Forti tenía un equipo aquí y eso me hizo hacer conocidos en el ambiente cada vez que veníamos. Tuve pilotos y sponsors brasileros en el equipo de Superturismo Sudam y ahora en el 2015 me contratan para trabajar como técnico part time en la categoría Stockcar. Debido a los buenos resultados me ceden parte de un equipo a cambio de un contrato trienal y así fue dándose. También dirijo técnicamente un equipo de GT, con los que participamos en Daytona en el 2019 y ahora trabajando también para Shell como asesor técnico en el área motorsport.

-¿Cómo es la relación con tus hijos a la distancia? Supongo que sos su referente. ¿Me equivoco?

-Fran estuvo viviendo un tempo con nosotros 2019/20 previo a la pandemia. Thomas vivía en España hasta febrero 2020. Yo para Azul voy muy poco solo a ver mi familia, 3 ó 4 veces en el año.

Y mi relación con ellos es diaria telefónicamente, nos contamos todo y trato de ayudarlos los que más pueda.

Creo que todo hijo tiene su padre como referente, aunque me gustaría que ellos puedan dedicarles más tiempo a sus hijos, ser más familia.

-¿Qué es Azul para vos?

-Azul es la ciudad que me vio nacer, donde tengo mi familia, alguno de mis amigos, muchísimos recuerdos de la infancia y adolescencia. Aunque en la sumatoria de años tal vez no haya vivido tanto allí.

-¿Qué es lo que más extrañas?

-De Azul... Cosas que no podés recuperar, familia o amigos que perdemos con los que compartimos muchas cosas. Fueron momentos distintos que quedan en el recuerdo. Como te dije antes las cosas que no tienen solución no vale la pena gastar energía en añoranzas.

-¿Volverías definitivamente? ¿Con qué proyecto?

-No sé. Proyectos me gustarían mil para mi ciudad, aunque están cada vez más lejos de mi realidad.

Poder devolver algo de lo que pude haber aprendido, aunque sea como experiencia. Algo más social y no tan lucrativo. También la familia de mi esposa es de San Lorenzo y transcurro parte del tiempo allí. No hago política pero recorro el mundo gracias a Dios, y veo mal a mi ciudad y mi país hace rato. Y tenemos mucho más que varios.

Estuve con un proyecto de un postgrado en mecánica deportiva con el ITECO Instituto Tecnológico de Olavarría, pero no prosperó.

En Azul quisimos hacer algo con la V. Pereda un grupo de ex alumnos, tampoco prosperó. Es difícil.

-¿Te arrepentís de algo que hayas hecho o que no hayas hecho?

-No, creo mucho en el destino y si las cosas suceden por algo es. El "podría" existe para bien y para mal.

-Contame del año pasado preparaste autos para Turismo de Carretera en Azul. ¿Cómo fue esa experiencia? Digo, volver a Azul, reencontrarte con amigos, familia, colegas y se nota que sos inquieto...

-En el taller del PIDA llegamos a tener 5 TC, el año pasado por un compromiso de amistad con Marcelo Occhionero, dirigía técnicamente el equipo de su propiedad MEMO CORSE, cuyo auto conducía Mariano Werner. Como yo tengo mi actividad principal en Brasil, le pedí a Ramón Rodríguez que estuviera presente en mi lugar. Ramón inició a trabajar conmigo con 18/19 años y me siguió y aguantó bastante (risas). El auto estuvo en San Nicolás en un taller que contratábamos servicio hasta septiembre donde Occhionero tuvo algún desentendido y quedamos en la calle. Ahí arreglamos para llevarlo a su taller de la Ruta 3 y terminamos el año. Por suerte con buenos resultados. Yo no participé presencialmente principalmente sabiendo que estaba bien representado. Aparte por el tema Covid casi ni pude viajar a Argentina.

-Entiendo que en tu familia son muy unidos. ¿Querés mandarle saludos a alguien en esta oportunidad?

-Si, a la distancia pero somos bastante unidos. Tal vez por los golpes de la vida. Javier me alentó con decenas de cartas en mi paso por Europa, Guada la más cercana trabajando conmigo en la parte administrativa de mis actividades, me regaló la amistad de mi cuñado Julio Vieta que como buen hermano está siempre ahí.

Saludos y agradecimiento a mi esposa Violeta Pernice (ex piloto) que me banca o nos "bancamos" mutuamente en estas aventuras por trabajar de lo que nos apasiona. A mis hijos Thomas y Fran y a los melli Lorenzo y Valentino. 

(Fotos: gentileza Marcos Laborda)

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