A 105 años del nacimiento de máximo ícono de identidad sanlorencista: el Gasómetro

El Gasómetro, El tablonerío de Boedo, El Wembley porteño o La Catedral, como sea referenciado, el estadio de Avenida La Plata se constituyó a través del tiempo en el mayor ícono de identidad de San Lorenzo y mientras su pueblo lucha por la vuelta a esas tierras hoy se cumplen 105 años de su inauguración.

El 7 de mayo de 1916 San Lorenzo le ganó 2 a 1 a Estudiantes de La Plata por la quinta fecha del campeonato de Primera División y dio vida a un mítico escenario en el que se escribió parte de la rica historia del fútbol argentino.

Después de lograr su ascenso a la máxima categoría como local en la cancha de Ferro Carril Oeste, el entonces presidente del club Antonio Scaramusso les planteó a sus pares de Comisión Directiva la necesidad de tener un campo de juego propio.

Las primeras gestiones para conseguirlo en el barrio de Caballito y de Almagro, donde había nacido la institución en 1908, fueron infructuosas, lo que motivó la colaboración del padre Lorenzo Massa, fundador de San Lorenzo, para conseguir el objetivo.

A principios de 1915, el cura acercó la posibilidad de arrendar un predio situado en Avenida La Plata al 1700 que pertenecía al Colegio María Auxiliadora y a una familia de apellido Oneto,

El alquiler se acordó en 60 pesos de la época y las obras para realizar la cancha comenzaron una vez recaudados otros 2.500 por parte de los directivos y el propio padre Massa.

En poco más de un año, la cancha estuvo lista y aquella jornada fundacional fue reflejada dos días más tarde por el diario La Argentina, según consta en el libro "Memorias del Viejo Gasómetro" del periodista Enrique Escande.

"Un esfuerzo meritorio acaba de realizar el club San Lorenzo de Almagro. El domingo ha inaugurado, aunque no oficialmente, un nuevo field en Avenida La Plata al 1700. El terreno muy bien nivelado y el césped tupido que lo cubre totalmente forman un field de inmejorables condiciones", destacó la crónica del periódico nacional.

"Tiene mucha capacidad para los espectadores y además frente a la casilla se ha formado una especie de palco bastante grande y en situación alta, desde donde se domina completamente el juego", abundó.

Ese día nació para siempre el indestructible lazo entre San Lorenzo y el barrio Boedo, algo comprobable hoy con la lucha por la Vuelta a Tierra Santa que generó un fenómeno político, social y cultural sin precedentes en el país.

La formación bautismal en Avenida La Plata incluyó a José Coll; Alberto Coll y José Del Campo; Juan Saccardo, Federico Monti y Jacobo Urso; Pedro Etchegaray, Elizardo Fernández, Antonio Moggio -autor del primer gol-, Cayetano Urio y Luis Gianella.

San Lorenzo alquiló el predio de Boedo hasta junio de 1928 cuando se aprobó su compra en una Asamblea General Extraordinaria luego de gestiones encabezadas por exdirigente del club y diputado radical Pedro Bidegain, quien muchos años más tarde le dio nombre al actual Nuevo Gasómetro inaugurado en 1993.

Con la adquisición de las tierras, San Lorenzo inició nuevas obras y el Gasómetro se convirtió en un estadio de madera para 49.000 personas.

Al año siguiente, fue sede de la Campeonato Sudamericano 1929 (hoy Copa América), ganado por Argentina en una recordada final con Uruguay que retractó el inolvidable periodista y escritor Roberto Arlt en sus sabrosas Aguafuertes porteñas.

Acaso se trató del primer evento de gran repercusión en un sitio que en 1945 mutó definitivamente a un centro multidisciplinario con resplandeciente vida deportiva, social y cultural.

Históricos equipos de San Lorenzo brillaron en Avenida La Plata: los campeones de 1946, con un joven Jorge Bergoglio en las tribunas, el de 1959 con José Sanfilippo como goleador; los Carasucias, los Matadores del '68, los bicampeones del '72 y ganador del Nacional '74, protagonista del último título antes de la desaparición.

En paralelo con inolvidables jornadas futbolísticas, el Gasómetro de Boedo quedó en la memoria por sus veladas de boxeo, festivales de tango y carnavales, que fueron auténticas fiestas de la sociedad de aquellos tiempos.

Allí Pascual Pérez hizo la defensa de su título mundial ante el japonés Yoshio Shirai; allí retumbó la voz de Hugo Del Carril; allí sonaron las orquestas de Osvaldo Pugliese, Aníbal Troilo, Carlos Di Sarli y Mariano Mores, entre otros.

Las luces de Boedo comenzaron a apagarse en la tenebrosa dictadura militar que encabezó Jorge Videla desde el 24 de marzo de 1976. Por disposición del exintendente de facto, el brigadier Osvaldo Cacciatore, San Lorenzo fue expropiado de su estadio con la excusa de un proyecto de rediseño urbano (la apertura de las calles Muñiz y Salcedo) que la posterior venta a la empresa francesa Carrefour puso de manifiesto como una flagrante mentira.

El último partido, un opaco empate sin goles frente a Boca, se disputó el 2 de diciembre de 1979. En el sentimiento sanlorencista no fue un simple cierre, como intentó registrarlo la dirigencia del presidente del club, Moisés Annan, en la Memoria y Balance firmada el 21 de febrero de 1980.

Se trató, sin más, de otra desaparición forzada de los militares. El desaparecido 30.001. La herida nunca cicatrizó en los corazones "azulgrana" y en los primeros años del siglo XXI, con un clima de época fértil para las reivindicaciones, un movimiento social desde las bases inició la gesta por la restitución histórica de las tierras.

El masivo apoyo de los socios e hinchas, el acompañamiento de las distintas dirigencias y el compromiso de los partidos políticos de la Ciudad lo hicieron posible luego de un largo proceso legislativo que actualmente transita su etapa final.

El 1 de julio de 2019 San Lorenzo volvió a tomar posesión efectiva del predio de Avenida La Plata y ahora sólo resta la sanción de la Ley de Rezonificación para el inicio de la construcción de un nuevo estadio.

(Télam/DIB)

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