Proeza imborrable

Emociones muy grande con los Torinos

Este domingo se cumplieron los 50 años de la Misión Argentina en Nürburgring y cerró la celebración en Alta Gracia, Córdoba. Oscar Mauricio Franco estuvo presente y volvió a reeditar la hazaña del equipo argentino.

Se cumplieron los 50 años del final de las 84 Horas de Nürburgring, en Alemania, y como ocurriera en aquella oportunidad, el Torino conducido como en aquel momento por Oscar Mauricio Franco, recibió el banderazo final, acompañado por Eduardo Copello (h), que lo ubicó cuarto en el clasificador final, pero que para los argentinos que vivieron y sufrieron durante los tres días y medio, fue una gran victoria, para la industria nacional y en particular para la cordobesa, representada por entonces por Ika-Renault.

El piloto azuleño no estuvo sólo recorriendo la pista de pruebas de la "Fortaleza" de Oreste Berta, ya que también lo acompañaron sus compañeros de equipo, representados por Oscar -Cacho- Fangio, en el Torino número uno y Néstor García Veiga, quien fuera el piloto suplente, en el Torino número dos, enmarcados por un numeroso grupo de aficionados, que bordearon las vallas que delimitaron la pista y acompañados por banderas argentinas, aplausos y muchas fotos, fueron recorriendo los metros que los separaban del palco principal.

Esta nota habla de:
Más de MOTORES