LES VOY A CONTAR LA HISTORIA DE...

Una leyenda está de regreso

El primer Torino de los dos que tuvo la Auto Peña Ciudad de Azul, que fue recuperado hace ocho años, se exhibirá al público en el camping y el Centro Cultural San Martín, donde a muchos se le vendrá las apasionantes historia del TC que tuvo este ejemplar.

La historia tiene estas cosas. Un coche abandonado a su suerte permitió que su recuperación fuera celebrada en grande por todos los que, de una u otra manera, quieren al automovilismo deportivo argentino y sus hazañas. Es que no se trata de un coche cualquiera. El que se recuperó fue uno de los célebres Torinos que más querido de la ciudad, de algunos de hinchas de la zona y por qué no fanáticos en el resto del país.

Marcelo "Chelo" Tartara, confeso hincha del Torino y apasionado del automovilismo, cumplió su sueño. Después de mucho tiempo, en esto días culminó con la reconstrucción del Torino de la Auto Peña Ciudad de Azul, con el cual en su momento lo corriera su padre, el querido y recordado Carlos José Tártara, "Carlitos".

"Soy el dueño del primer Torino que compraron para Cacho Franco y después lo corrieron los distintos pilotos de Azul. En un principio, la peña se llamaba Peña de Amigos de Cacho Franco y cuando él se va a correr en 1969 al equipo de Gastón Perkins, el auto quedó sin piloto y tuvimos que cambiarle el nombre porque Cacho ya no corría, entonces se pasó a llamar Auto Peña Ciudad de Azul. Luego a ese Torino lo corrió Machito Castagno, mi viejo y Luis Sainz Germés", relató para después agregar que el auto fue vendido y compraron el Torino Rojo de Parisi, que lo hizo famoso De Arzave.

En cambio, el primer Torino de la Auto Peña tuvo como dueño a Orlando Rodríguez de Laprida. El piloto lapdridense "lo habrá corrido dos o tres años y después lo terminó corriendo "Cevita" Infantino de Tandil en tres carreras porque el 14 de marzo de 1982, este piloto se pegó un golpe grande en el Gran Premio de Tandil, y para mí el auto se había destruido". Sin embargo, contó que "hace como ocho años apareció un muchacho y me dijo que ese auto existía. Me contacté con un amigo de Tandil, a quien le dije 'porque no me averiguas si es el auto'. Finalmente era y lo compre en 2011, pero era la carrocería nomás. Después le compré el motor y lo fui armando hasta terminarlo en estos días".

La misma pasión con la que armó este auto, también lo había hecho tiempo atrás con la coupé con la que Carlitos, su padre, corriera en el Turismo Carretera y al respecto, comentó que "lo terminó hace tres años y lo llevó a los 50 años del Torino en Córdoba, a donde llego a bordo de este vehículo". También agregó que este Torino, que tiene un color azul, "es una réplica del auto que manejaba mi papá y tiene similitudes: los tanques de nafta está donde va el asiento de atrás y el diferencial del auto de carrera". "Lo demás lo hice todo yo como era", concluyó.

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